Crítica: Casa de nines, 20 anys després – Grec 2019

Crítica: Casa de nines, 20 anys després – Grec 2019
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Nota: 8,5 sobre 10

En el marco del Grec 2019 podemos ver “Casa de nines, 20 anys després” en el Teatre Romea. Se trata de la traducción de la obra de Lucas Hnath, “A doll’s house, part 2” y que recupera a los personajes de Ibsen para continuar con la historia de Nora, la mujer que decide rebelarse contra la sociedad y marcharse de casa abandonándolo todo.

Este dramaturgo estadounidense decidió recuperar la historia de Nora, la mujer que, rompiendo con las reglas de la época, decide buscar su propia voz y abandonar a su familia para saber quién es ella. Pero ahora Nora debe volver a casa. Han transcurrido 20 años y se encuentra con la necesidad de volver a su hogar para solicitar ayuda.

Silvia Munt dirige este espectáculo que está protagonizado por una genialísima Emma Vilarasau que interpreta a una Nora cargada de dilemas, con una fuerza imponente y con una eterna lucha entre lo correcto y lo vital.

“Casa de nines, 20 anys després”, una obra que habla sobre la mentira

Son muchos los temas sobre los que habla esta obra, sin embargo, creo que el principal de todos ellos es la mentira. Nora, al marcharse de casa, lo que realmente está haciendo es rebelarse contra la mentira. La mentira en toda su amplitud de palabra: la identidad falsa que creamos en nuestra vida, una identidad que puede llegar a afectar nuestras relaciones sociales, nuestras relaciones amorosas e, incluso, nuestra relación con nosotros mismos. Nora no quiere mentir más. No quiere mentirse más. Y, por eso, decide abandonarlo todo para hacer un acto de sinceridad con ella misma y descubrir quién es ella en realidad. Porque ni siquiera ella lo sabe.

Y ese plano de la mentira afecta a muchísimas de las construcciones sociales que hay en nuestro mundo y, sí, también afecta a la concepción del amor. El matrimonio es otra de las grandes mentiras, una mentira que todos hemos aceptado y que replicamos porque es lo que “toca hacer”. Pero Nora se da cuenta de todo ello y decide romper con todo. Tal y como dice, está luchando por el futuro, para intentar crear un mundo mejor, un mundo más sincero donde todos dejemos de fingir.

Hay algunas frases MUY potentes en este texto que, realmente, me llenaron. Creo que “Casa de nines, 20 anys després” es una historia muy sincera y que habla sin tapujos de muchos temas que están medio borrados en la sociedad. No habla únicamente de la “mentira” del matrimonio sino que va más allá: habla del autoengaño y de lo difícil que es encontrarse a uno mismo y poder vivir en paz contigo y con los demás. Nora dice: “Sola soy la mejor versión de mí misma” porque sola es cuando no está “contaminada” por el engaño y es cuando puede ser realmente ella.

Emocionante y muy sincera es la escena final de la obra, la conversación entre el matrimonio que, por una vez, habla con el corazón en la mano. Los dos acaban llegando a la conclusión de que es realmente difícil vivir con otras personas, es realmente difícil encontrar nuestra propia voz sin estar condicionados por el qué dirán. Brutal e intensa escena que me emocionó de pies a cabeza. 

Emma Vilarasau inmensa en el papel de Nora

En “Casa de nines, 20 anys després” hay que destacar el excelente trabajo interpretativo de Emma Vilarasau. Y es que el personaje de Nora es difícil de interpretar porque se puede caer muy fácilmente en el dramatismo y la exageración. Y aunque hay momentos muy lacrimógenos e intensos, lo cierto es que Vilarasau le da una naturalidad y frescura a su personaje que te lo crees en todo momento.

Junto a ella contamos, también, con un potentísimo Ramon Madaula que también me fascinó. Las escenas que hay entre ellos dos son, realmente, impresionantes. La tensión se corta con un cuchillo y los dos personajes, en sí mismos, son muy interesantes. Madaula habla de verdad y las reacciones que le da a su personaje son tan naturales que te crees a pies juntillas estar asistiendo a un reencuentro después de dos décadas.

También me gustó mucho Júlia Truyol, que encarna a la hija. La fuerza escénica de esta actriz hace que la trama coja mucha tensión y que el espectador no pueda apartar los ojos de su actuación.

Ritmo lento y estático al principio de la obra

El único “pero” que le encuentro a “Casa de nines, 20 anys després” es que el principio se me hizo lento, pesado. La trama tarda mucho en dar el giro y el nudo que te presentan no tiene tanto interés como para dedicarle tanto rato. Algunas escenas del inicio se me hicieron un tanto repetitivas y estáticas, me faltaba dinamismo y un poco más de ritmo.

Me atrevería a decir que hasta el momento en el que aparece la hija, la obra es un poco lenta. Pero, en el momento en el que Eli llega a la casa, la historia empieza a coger fuerza porque te descubren la verdadera cara de todos los personajes. A partir de ahí, el ritmo es frenético pero sí que es cierto que, al principio, se me hizo un poco lenta.

En definitiva, “Casa de nines, 20 anys després” es una obra con un texto emocionante y brillante que te hará reflexionar sobre temas muy arraigados en la sociedad. La búsqueda de la verdad y de la sinceridad es lo que Nora defiende a capa y espada y lo hace con una Emma Vilarasau que te emocionará. 


Elia Tabuenca

Filóloga hispánica y periodista digital. Apasionada del mundo del teatro y fundadora de espectáculosBCN y la productora teatral Laberinto Producciones

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