Crítica: GRANDIOSAS – Sala On

Valoración: 8 sobre 10

Grandiosas se lleva a cabo todos los viernes en Sala On y se trata de un stand up protagonizado por mujeres. Tras una presentación sarcástica de diosas feministas, Raquel Hervás, Romina Cocca, Merixtell Fandiño e Irene Meneguzzi, suben por turnos al escenario y hablan sobre sexo, relaciones, matrimonio, infancia, religión y matices de la vida cotidiana.

Grandiosas llega a la Sala ON: cuatro monólogos de humor explicados por cuatro cómicas

La canción Girls just want to have fun suena de fondo mientras las personas se acomodan en las butacas y funciona como pista de lo que se verá después. Porque el mensaje es directo, ellas se quieren divertir, relatando verdades que podrían ser incómodas para algunos (y algunas), como los estándares del feminismo y los perfiles políticos.

Las Grandiosas son dos argentinas y dos españolas, fórmula que va muy bien, -aunque no interactúen entre sí-, porque le dan al público una mixtura de estilos y una musicalidad variada a la comedia.

“Son divinas, pero eso sí, no les pidas milagros”

Con el lema “son divinas, pero eso sí, no les pidas milagros”, estas cuatro artistas introducen al público a las vidas personales de cada una, o al menos eso nos hacen creer, y ridiculizan las situaciones más ordinarias en las que se puede encontrar una soltera, una casada o una joven en pareja. Las historias tienen buen ritmo y plantean verdades subjetivas sin tapujos.

La actuación de cada una de estas diosas es notablemente distinta. Este hecho es positivo, ya que podemos hablar de un stand up que no resulta monótono, aunque se traten temas similares en todos los actos.

Destaca Romina Cocca por su energía y su capacidad de empatizar con el público

Lo evidente es que Romina Cocca tiene una fluidez superior a la hora de transmitir, demostrada en la reacción del público. El contraste con sus compañeras de escenario es muy claro.

El tono general de Grandiosas es divertido. La ironía y los chistes audaces son la marca registrada, sin embargo el espectáculo no es lo suficientemente novedoso, en una época en la cual estos asuntos son tratados con frecuencia por las y los artistas. Para ser justos, ellas hablan de todo sin filtros y eso es valorable, pero de una propuesta así se espera contenido aún más innovador desde el punto de vista humorístico.

Puesta en escena sencilla, pero de stand up clásico

El suelo a cuadros blanco y negro, el micrófono de pie y la luz blanca en el centro generan un ambiente clásico, en el cual la atención va dirigida enteramente a los monólogos. Las comediantes portan los mismos colores y solo comparten el mismo diseño en las camisetas, todas con dos estrellas sobre el lugar de los senos. La atmósfera es acertada y la puesta funciona.

Si lo que estás buscando es pasar una noche de viernes en la que prime el clima gracioso y relajado, este stand up es un plan a tener. Sala On ofrece un lugar confortable, que cumple con todas las medidas de seguridad y además de las bebidas en venta al ingreso, puedes disfrutar de tu cerveza o refresco mientras ves el show.


  • Lo que más me gustó: La fluidez del espectáculo y la puesta en escena.
  • Lo que menos me gustó: La falta de novedad.

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