Crítica: Hollymoog de Toni Moog

Nota 9 sobre 10

En la sala Pepe Rubianes, del mítico Club Capitol de la Rambla de Barcelona, pudimos ver el nuevo monólogo de Toni Moog, “Hollymoog, esta vez dedicado a una de las pasiones del humorista, el mundo del séptimo arte.

Para Toni Moog, el Capitol, es su segunda casa, ya que lleva más de diez años representando allí sus monólogos. El espectáculo “Follamigas” llevaba representándose cinco temporadas en Barcelona y dos en Madrid, y ha sido su último gran éxito, precedido de “Singles” y de “Facemoog”.

El humorista, sin pelos en la lengua, hace un divertido repaso de míticas películas de cine y de su impacto en la gente. Nos deleita con su humor directo y sin complejos, con unos chistes a veces salvajes, una actitud, macarra tal y como nos tiene acostumbrados, pero siempre de “buen rollo”.

Colabora en el espectáculo Miki McPhantom, un especialista en efectos sonoros, que nos sumergió en clásicos del cine como Titanic, en tono también de humor, para luego recrear efectos de películas bélicas, con gran talento.

En este espectáculo el humor, es más blanco del que nos tiene acostumbrados, aunque sin apartarse, claro está, de su línea, provocadora y sexual. La participación del público es otro de sus fuertes, y en esta ocasión dos voluntarias salieron al escenario a acompañarle. La interacción con el público es directa, y le habla como si de un amigo se tratara, consiguiendo naturalmente, una gran complicidad por parte de este.

En “Hollymoog”, hace un repaso de todo tipo de géneros, desde la ciencia ficción hasta la factoría Disney, pero es en el cine de terror, donde sale a relucir su lado más cómico, sin olvidar del divertido revolcón que le da al género musical, simplemente, desternillante.

En estos momentos, en que el humor es la mejor manera de tomarse las cosas, su espectáculo es altamente recomendable, y diría que casi imprescindible.


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