Crítica: La jaula de las locas – Teatre Tívoli

5 out of 5 stars (5 / 5)

Uno de los musicales más aclamados ha vuelto a la ciudad condal: La jaula de las locas. El Teatre Tívoli es, nuevamente, el espacio que acoge este espectáculo inspirado en la obra de Jean Poiret y en el musical creado por Jerry Herman y Harvey Fierstein.

Después de haber conseguido 9 Tony y 3 Drama Desk Award, La jaula de las locas aterriza otra vez en la ciudad condal para hacernos disfrutar de una tarde llena de música, color y amor, muchísimo amor.

La jaula de las locas vuelve a Barcelona de una forma espectacular y necesaria

Digo necesaria porque, en los tiempos que estamos viviendo, apetece muchísimo ver un musical como este. Una obra llena de música, risas, colorido, libertad y amor que hace que el público esté muy a gusto en el patio de butacas. La jaula de las locas tiene una duración de más de 2 horas e, incluso ahora sin entreactos, estas 2 horas pasan volando y sin darte apenas cuenta.

El musical dirigido por Àngel Llàcer y Manu Guix tiene una calidad escénica brutal: tanto el vestuario, como las coreografías y las canciones son muy acertadas. Además, los apartes que hacen los protagonistas mientras hacen los cambios de escenografía son buenísimos.

Es importante decir que la improvisación es una constante en el espectáculo y esto hace que los actores y actrices disfruten en todo momento; un disfrute del que el público se contagia y con el que se crea una atmósfera muy cercana y amigable.

Dos protagonistas inmensos: Llàcer y Labanda

Àngel Llàcer (en el papel de Albin) tiene un desparpajo y una comicidad brutal. Además, sus tablas hacen que se sienta la mar de cómodo en todo momento, algo que le da pie a la improvisación y a que el resto de sus compañeros no puedan aguantarse la risa con sus intervenciones. Realmente, es una fiesta ver a este artista en directo.

Y, por otro lado, Ivan Labanda (en el papel de George) se come el escenario. Actúa con una naturalidad, una frescura y una VERDAD que pocas veces se ve en un musical. No exagera en ningún momento, su manera de encarnar a George es deliciosa y su voz es, sencillamente, envolvente. Me encantó Ivan. Mucho.

Puesta en escena brillante

En La jaula de las locas también disfrutamos de una puesta en escena impecable. Pasamos de estar en el club, al piso de la pareja e, incluso, a un bar al aire libre con una luna llena gigante. Los cambios de escena, como ya he dicho, se realizan con apartes que hacen que el ritmo no decaiga y que el show continúe. Porque, como bien dijo el enorme Mercury, «The show must go on«. 

El elenco de bailarines lo hace también genial. Con ellos y sus bailes nos adentramos a ese club nocturno francés y, realmente, sentimos que estamos tomando una copa y disfrutando de una noche canalla y libre.

La libertad como tema principal

Ver cómo se trata el concepto de LIBERTAD es lo que más me gustó de este musical. La libertad en todos los sentidos: libertad a la hora de amar, a la hora de vivir, a la hora de ser, a la hora de elegir, libertad para criar, para formar una familia, para seguir siendo quién eres, aunque los años pasen y, cada vez, parezca que tienes que ser más «responsable», «maduro» o «señor/a».

La libertad no es solo cosa de jóvenes: es una lucha de todo el mundo y es un concepto por el que nunca debemos dejar de luchar. Y ahora lo necesitamos más que nunca.

Realmente, La jaula de las locas es uno de estos espectáculos que se tienen que ir a ver. Disfrutarás de más de 2 horas de baile, música, risas, colorido, tolerancia, libertad y una sensación tan grande de amor que, casi, no te cabrá en el pecho. Bravo. 


  • Lo que más me gustó: El dúo protagonista formado por Llàcer y Lavanda. Mágico.
  • Lo que menos me gustó: Algunas canciones no me terminaron de gustar del todo.

Elia Tabuenca

Filóloga hispánica y periodista digital. Apasionada del mundo del teatro y fundadora de espectáculosBCN y la productora teatral Laberinto Producciones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *