Crítica: McGuffin – El debut de Latre como director

Nota: 7 sobre 10

McGuffin” es la obra de teatro que podemos ver en esta sala de Barcelona y que está interpretada por dos actores, también, muy conocidos en la cultura catalana: Mónica Pérez y Jordi Rios. Esta antesala hace que McGuffin sea una obra de teatro con los ingredientes básicos para ser todo un éxito. Y lo es.

Al menos, viendo la respuesta del público en la sala te das cuenta de que el tipo de humor propuesto por este trío de artistas gusta ¡y mucho! a una gran parte de la gente aficionada al humor y al teatro. Sin embargo, el humor es muy subjetivo, muchísimo, y a mí, personalmente, me ha parecido que McGuffin es una obra diferente y original pero tampoco me ha hecho reír en exceso, sinceramente. 

McGuffin, una obra original pero sin una buena resolución

Se trata de una original propuesta que juega con las vídeo-proyecciones y con actuación teatral en directo. Sobre escena conoceremos a Isidre y Lili, una pareja que se anima a preparar su primer cortometraje para presentarlo a un concurso que se conoce, precisamente, con el nombre de McGuffin. Preparan un corto de misterio y suspense, al más puro estilo Alfred Hitchcock, pero con un resultado 100% amateur.

Y es precisamente de lo amateur del corto de donde salen las escenas más divertidas de la obra porque vemos a dos personajes empeñados en hacer un buen trabajo pero que, sin conocimientos ni técnica, terminan creando una pieza de todo menos profesional.

Escenas divertidas pero un tanto repetitivas

Lo cierto es que la presentación de McGuffin es muy divertida y el planteamiento de la obra también lo es. Sin embargo, se nos hicieron repetitivos algunos momentos en los que el humor que se buscaba provocar era siempre el mismo: el de las personas inexpertas que intentan hacer algo bien y lo hacen como buenamente pueden.

Además, creemos que el toque de suspense de la obra que podría complementar perfectamente esta propuesta, al final, se queda demasiado en segundo plano y no se termina de entender muy bien el argumento de misterio con el que se nos pretende atrapar.

Dos historias paralelas en McGuffin

Podríamos decir que en McGuffin hay dos historias paralelas: por un lado, la de la pareja que quiere hacer un corto y, por otro, la de la propia historia del corto, la historia de suspense y misterio. Sin embargo, la segunda queda demasiado eclipsada por la primera y, al final, la obra tiene mucho de humor pero poco de misterio.

En general, McGuffin es una divertida propuesta para ir a pasar un buen rato y disfrutar de una obra diferente y original. Sin embargo, creemos que hay escenas demasiado repetitivas y que el humor que se promueve gira todo el rato en el mismo círculo.

Eso sí: nos ha encantado el toque cinematográfico que nos proponen en esta pieza y que nos acerca al cine de Hitchocock.


Elia Tabuenca

Filóloga hispánica y periodista digital. Apasionada del mundo del teatro y directora de la cía LetrasConVoz

3 comentarios:

  1. Una supuesta comedia que no tiene ni un ápice de gracia. Un guión estúpido hasta niveles sorprendentes. Unos gags que escandalizan por la caradura del guionista. Los actores son muy flojos y empeoran, si cabe, el pésimo papel que les toca perpetrar. (Además las entradas son carísimas siendo solo dos actores).
    Carlos Latre, te has lucido.
    Mala no: “lo siguiente”. ¡Huyan!

  2. Agar Ferreyra Rubio

    Muy decepcionada. La idea era buena, pero la ejecución y su contenido deja muchísimo que desear. Una hora y media interminable.

  3. Totalmente de acuerdo con Xavier! Nefasta! De vergüenza ajena… Deseando que se acabara para levantarse e irse. Insulsa y con un guión pésimo (los actores tampoco ayudan). Nada recomendable, más bien para salir corriendo!

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