Crítica: EL BUFÓN DEL REY LEAR. Un bufón lúcido y mordaz que fue despreciado por hacer bien su trabajo

Nota: 9 sobre 10

Lee aquí la entrevista a Felipe Cabezas

El Rey Lear va acompañado por un bufón mordaz y clarividente. Un bufón que tiene una personalidad tan potente que Shakespeare lo eliminó de la obra. Sin más. De repente, el Rey Lear ya no está acompañado de esa voz del sentido común. La locura de Lear se desboca y ya no tiene a nadie que le abra los ojos.

En “El bufón del Rey Lear” vemos la historia de este rey desde la perspectiva del bufón. Shakespeare queda relegado a un lado y el bufón, con su personalidad desbordante, con su agudeza, su ingenio, su lucidez… y su mala leche… nos cuenta lo que sucedió a Lear y a sus hijas. No es un relato agradable, pero el bufón saber estar a la altura de lo que se espera de él y le saca punta a todo.

Felipe Cabezas se pone en la piel del bufón… pero también se pone en la piel de Lear, de Regan, de Goneril, de Cordelia, de Kent… a veces utilizando máscaras, a veces sin artilugios… y un solo actor se multiplica para contarnos una historia de amor mal entendido, de ambición de envida, de generosidad, de guerra, de destrucción… una historia dura que siempre nos conmueve. “Decir la verdad es un símbolo de locura”

Y, en medio de este caos creado por el Rey Lear, nos cuenta un poco de nuestra actualidad, porque la historia de Lear, con sus luchas de poder, no es tan diferente de nuestra realidad. Y la vida del bufón no es diferente de la vida de los actores de hoy. La precariedad, la inseguridad, la lucha por conseguir un trabajo digno unen al bufón y al actor que lo interpreta.

Un decorado con pocos elementos, pero muy barrocos, y unas máscaras es todo lo que necesita Felipe Cabezas para contarnos la historia del bufón… y de Lear. La iluminación y la música ayudan a dividir el montaje en pequeñas escenas que no llegan nunca a romper el ritmo.

El vestuario, original y acertado, se completa con un maquillaje que desparece para dar paso al actor y vuelve a aparecer, en directo, para dar paso a la historia. Una historia con giros inesperados porque Felipe Cabezas aprovecha que está en su casa para construir el final que más le apetece. Al fin y al cabo, como él nos recuerda, está en su teatro y allí hace lo que le da la gana.

El Bufón del Rey, en la Sala Fénix, es un montaje que nos explica una historia muy conocida, pero desde los ojos del bufón, de forma lúcida y ácida. El bufón cumple bien su trabajo: nos entretiene… pero nos dice verdades como puños, que nos golpean duramente.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *