Crítica: Himmelweg – Sala Atrium

Crítica: Himmelweg – Sala Atrium
¡Puntúame!

Nota: 7.5 sobre 10

Regresa a la Sala Atrium Himmelweg, una obra de Juan Mayorga que nos relata la visita de una delegada de la Cruz Roja a un campo de concentración nazi.

Nos encontramos en la Segunda Guerra Mundial. Un miembro destacado de la Cruz Roja lleva tiempo luchando para poder conocer el interior de los campos de concentración judíos pero siempre se ha encontrado con trabas. Hasta que un día, de repente, se le abren las puertas a uno de estos espacios para que entre, vea y haga todas las fotos que necesite. Ella es «los ojos del mundo» y, por tanto, la importancia de esta visita es extrema,

En Himmelweg nos encontramos con una obra de teatro que mezcla las vídeo-proyecciones con las interpretaciones teatrales. De hecho, la mezcla de estas dos artes es impecable llegando, incluso, a crear una conversación a dos voces que sorprende y entusiasma. Un juego de diferentes realidades distribuidas en el tiempo y que nos muestran lo mucho que podemos ser manipulados sin que apenas nos demos cuenta.

En esta obra de teatro asistimos a una historia verídica en la que una delegada de la Cruz Roja visitó uno de los campos de exterminio nazis sin que ella se percatara de nada. ¿Cómo pudo esto suceder? En Himmelweg descubriremos hasta qué punto la manipulación puede llegar a transformar nuestra mirada y a ser determinante en un contexto social concreto.

La interpretación de los tres actores de Himmelweg (Guillem Gefaell, Raimon Molins y Patrícia Mendoza) es muy buena, sobre todo destacamos la de Guillem Gefaell, el que interpreta al judío encerrado y con su simple gesto físico ya nos transmite la sumisión, la tristeza y el miedo. En el caso de Raimon Molins nos encontramos en una tesitura: nos encantó su transformación entre el hombre culto y el nazi auténtico pero, al final, se nos hizo un tanto sobreactuada. No creemos que sea su culpa, en absoluto, sino que se alarga demasiado su monólogo haciendo que, al final, se pierda fuerza e impacto.

La obra Himmelweg es una obra interesante a nivel histórico y sorprendente a nivel teatral, sin embargo, nos pareció que la estructura no es del todo adecuada. El motivo es que, desde el principio, sabes ya cuál es el final y, por tanto, el desarrollo de la obra pierde un poco el interés. Estaría bien que se diera una vuelta para que, el final, cerrar y concluyera con la historia presentada.

De todas formas, Himmelweg nos parece una obra de teatro interesante de ver y, sobre todo, que nos relata una historia verídica que, seguro, os sorprenderá. Un montaje que, además, incluye  marionetas para poder emular a las personas que, como autómatas, vivían en los campos de concentración nazis.


Elia Tabuenca

Filóloga hispánica y periodista digital. Apasionada del mundo del teatro y fundadora de espectáculosBCN y la productora teatral Laberinto Producciones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *