Crítica: ¿La vida es sueño? #GwenisMürfila – Sala Versus Glòries

Crítica: ¿La vida es sueño? #GwenisMürfila – Sala Versus Glòries
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Nota: 6.5 sobre 10

La compañía Les Llibertàries vuelven a Barcelona para presentar su propuesta ¿La vida es sueño? o #GwenisMürfila, una obra diferente, moderna y rompedora que mezcla a Calderón de la Barca y su “Vida es sueño” con Gwen Stefani y Mürfila, una artista catalana que también forma parte de la compañía. Una mezcla arriesgada que se pudo ver en el Grec 2018 y que, ahora, vuelve a estar en la ciudad condal.

La mezcla de lo clásico con lo moderno donde los versos de Calderón se unen con los hashtags, con Facebook y con la búsqueda de un mundo mejor es lo que nos encontramos en esta propuesta.

Calderón y la modernidad, la propuesta de ¿La vida es sueño? #GwenisMürfila 

 

Sin lugar a dudas, con ¿La vida es sueño? #GwenisMürfila nos encontramos ante una obra teatral rompedora y sorprendente. La historia comienza con las dos actrices protagonistas hablando entre ellas mientras esperan a Mürfila para hacer un ensayo. Pero ella no aparece, así que empezarán a intentar contactar con ella mediante las redes sociales. Es así como verán que Mürfila está en Italia y que la han confundido con Gwen Stefani, ya que ambas son muy parecidas.

A partir de entonces, se empiezan a intercalar las dos historias: la de Mürfila perdida por el mundo y la de La Vida es Sueño de Calderón de la Barca, una mezcla muy arriesgada y que, según mi parecer, no termina de funcionar. Las dos historias de forma paralela se entienden y se siguen a la perfección, no obstante la unión de las dos para intentar dar un mensaje de “posverdad” se queda corto.

En la presentación de la obra se indica que esta pieza relaciona el monstruo de Calderón con el monstruo que hemos creado actualmente mediante las redes sociales donde la verdad deja de ser real para ser una verdad adulterada. Sin embargo, durante la obra este mensaje queda eclipsado y se tiene que leer muy entre líneas para recibirlo.

Un ritmo desigual que hace perder la concentración

Debido a la aglomeración de escenas dispares y alocadas, cuesta seguir el hilo de ¿La vida es sueño? #GwenisMürfila.  Cabe apuntar que la narración de las dos historias está muy bien hecha y que, aunque no conviven bien en el escenario, sí que respiran muy bien de forma individual.

Desde el principio el espectador está perdido, no entiende nada y, de hecho, incluso las propias actrices rompen la cuarta pared durante un minuto para ser testigos de esta situación. Y aunque después sí que se pueda seguir el hilo de la historia, lo cierto es que en ningún momento me pareció estar en una sola historia sino que todo el rato estaba en dos historias independientes que se intentaron unir al final pero que, según mi parecer, no se consiguió.

Buenas interpretaciones y gags de comedia muy divertidos

Sin embargo, es importante destacar la actuación de Gemma Brió y Tàtels Pérez ya que, realmente, bordan sus papeles. Interpretan a diferentes personajes durante la obra que se caracterizan por un elemento de vestuario muy sencillo pero determinante.

Además, cuando recitan los versos de Calderón se te ponen los pelos de punta ya que lo hacen con una naturalidad, una pasión y un sentimiento que es aplastante. Es difícil actuar en verso y evitar “cantar” la rima pero ellas lo hacen y lo hacen de un modo impecable.

También debo destacar los gags de comedia que hay a lo largo de la obra ya que son un auténtico puntazo. El momento del avión o de la rueda de prensa del rey de La Vida Es Sueño son escenas realmente hilarantes. La frescura y originalidad de estos momentos hacen que la obra recupere ritmo y que te dé un poco igual que la trama se rompa en algunos momentos: estás viendo algo diferente y que te rompe esquemas.

Buenísima selección musical en ¿La vida es sueño? #GwenisMürfila 

Y, por último, no puedo dejar de hablar de ¿La vida es sueño? #GwenisMürfila sin mencionar la acertadísima selección musical que hay en la obra. Con el técnico de sonido como un personaje más sobre el escenario, se consiguen recrear escenas de una manera mucho más amplia y profunda. El momento de la llegada al pueblo de Estados Unidos es buenísima pero, también, el momento en el que Enric Alarcón se pone a cantar. Una versionaza casi a capela que se marca él solo y que emociona.

 

 


Elia Tabuenca

Filóloga hispánica y periodista digital. Apasionada del mundo del teatro y directora de la cía LetrasConVoz

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