Crítica: Lontano Blu en La Badabadoc

Crítica: Lontano Blu en La Badabadoc
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Valoración: 8.5 sobre 10

En Lontano Blu, el nuevo montaje de La Badabadoc, nos toman el pelo… o juegan al escondite con nosotros… o quizás no y lo que vemos es lo que es.

Manuela de Meo y Pietro Traldi aparecen en escena. Ella empieza un monologo, en italiano, sobre la muerte… pero no esta satisfecha. Necesita instrucciones, acotaciones… y el director, ausente, no ha dicho nada. Y se siente abandonada. Él la anima. Ensayan, dejan de ensayar… y mientras, hablan.

Lontano Blu, una obra de teatro que habla sobre la muerte

Y de todos los temas que existen para hablar, escogen hablar de la muerte. De la muerte, del nacimiento. ¿Alguien se acuerda del momento en qué nació? ¿O lo que sabe es porqué se lo han contado? ¿Y de la muerte? ¿Sabemos cómo morimos?  ¿O también nos lo tendrán que contar? Y lo que no sabemos, lo podemos inventar y echarle imaginación. Al fin y al cabo, las historias que nos cuentan también tienen un parte imaginada que damos por verdadera.

“- Me gustó más cuando hablamos de nuestro nacimiento. – Era todo mentira. – Si, pero eran mentiras bellas.”

Los dos intérpretes empiezan un diálogo que es parece un juego. Un juego en el que el público también tiene su parte. Un juego de espejos en el que todos nos vemos reflejados de alguna manera.

“- ¿El público sigue ahí? – Eso parece”

El texto habla de la muerte de una forma jovial, sin amargura, sin tristeza, casi sin duelo. La muerte está con nosotros. Un texto alegre para tratar un tema que, muchas veces, es un tema tabú. Un texto que mezcla el humor, el absurdo, la angustia, la verdad y la mentira.

“Vos eras una jirafa y nadie te dijo nada.”

Una mezcla de teatro y movimiento

El montaje mezcla teatro y movimiento. Un movimiento que nos hace rememorar las estatuas de Michelangelo, o los cuadros de Raffaello… ante nuestros ojos, aparece el Renacimiento italiano en todo su esplendor.

Manuela de Meo y Pietro Traldi nos llevan por donde quieren hasta un final que nos deja con la pregunta… ¿de verdad era un ensayo? ¿Realmente estaban esperando al director? ¿Somos parte de la obra? Dos interpretaciones llenas de naturalidad que entran y salen de sus roles con una facilidad pasmosa, y que siempre nos hacen estar con la duda de no saber si están actuando para nosotros, para ellos… ¿para quién?

“No es la muerte a quien temo, porque ella forma parte de  mi.”

Lontano Blu, en la Badabadoc, es un diálogo sobre la muerte y sobre la vida, porque no hay una sin la otra. Y un juego teatral que nos obliga a jugar, aunque no sepamos las reglas. Pero ya que estamos ahí… juguemos. Nos lo pasaremos bien.


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