Diego el Cigala en Barcelona

Diego el Cigala en Barcelona
¡Puntúame!

Por Elia Tabuenca

Uno de los conciertos de esta edición 2015 del Grec Barcelona fue el ofrecido por Diego el Cigala, una voz inolvidable que es capaz de hacerte emocionar desde el primer minuto. Si tuviéramos que resumir en una palabra el concierto que dio en Barcelona lo haríamos con el término de «elegancia» y es que todo en aquel espacio era sofisticado: el incomparable marco del Teatre Grec de Barcelona, la sencilla pero impecable puesta en escena con un juego de luces ejemplar y, cómo no, la actuación de Diego el Cigala y su apasionado pianista que se ganó los aplausos del público.

Pero el concierto no comenzó bien. El Cigala comenzó con la canción de «Te quiero, te quiero» de una manera muy baja. Apenas se reconocía que aquella era su voz, no se apreciaban sus matices vocales y un precioso tema como este quedó desmerecido. Los nervios o la impresión que tiene que dar cantar ante tanto público pudieron jugarle una mala pasada. La segunda canción que tocó ya empezó a recobrar el color «cigaleño» y su deje y energía empezó a asomar la cabeza. Pero no fue hasta el tercer tema que no vimos a Diego El Cigala en todo su esplendor y entonces fue cuando, acto seguido, vino la magistral «Lágrimas negras» en la que tanto él como el pianista hicieron una obra de arte.

Muchas veces, cuando acudimos a un concierto, nos asombramos al ver lo diferente que suenan algunas canciones con respecto a las grabaciones, hay artistas al que los arreglos musicales consiguen dar un toque distinto a sus composiciones y que, en directo, cuesta incluso reconocer. No es el caso de El Cigala. Escucharle en directo es casi igual que escucharle en diferido con la fantástica diferencia de que en directo te contagias de su emoción.

Los momentos realmente emocionantes del concierto de El Cigala en Barcelona fueron dos: cuando homenajeó a Camarón con una interpretación emotiva de su «Nana del caballo grande» en la que el juego de luces fue brillante, de hecho, parecía que el suelo donde estaban los dos artistas estuviera repleto de sangre. Y después fue su versión particular de «La vida loca» de Pancho Céspedes, una adaptación de un bolero que nos muestra la manera tan sutil y personal que tiene Diego El Cigala de hacer y crear música.

El flamenco íntimo, elegante y apasionado de El Cigala es para disfrutarlo en directo, de verdad.

Consulta aquí los conciertos del Grec 2015

Elia Tabuenca

Filóloga hispánica y periodista digital. Apasionada del mundo del teatro y fundadora de espectáculosBCN y la productora teatral Laberinto Producciones

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