Crítica: RealPolitik

Nota: 6.5 sobre 10

RealPolitik, en la Seca Espai Brossa, es una farsa basada en la actualidad… ¿Qué pasaría si nos dedicáramos a abofetear a aquellos políticos que no cumplen con lo que prometen, que son corruptos, que nos hipotecan por su ambición?

RealPolitik es un grupo de personas que descubren que una bofetada a tiempo puede cambiar algunas cosas. Son solo cinco personas pero creen que pueden cambiar el mundo. La bofetada es el elemento catártico: «simplement col·loquem la realitat davant la persona perquè havia oblidat com era». Para RealPolitik, la bofetada no es violencia «és un gest artístic i polític».

En este montaje nos saben transmitir las dudas sobre lo que se debería hacer, la justificación de una violencia mínima para cambiar las cosas, nos muestran cómo evolucionan los grupos, cómo funciona el sistema… y nos preguntan » a qui li donaries una bufetada?»

Albert Alemany, Marta Montiel, Elies Barberà, Jeny Beacraft, Arnau Marín i Jordi Brunet son RealPolitik. Un grupo de gente muy heterogénea que empiezan un movimiento social a partir de una bofetada inconsciente. Cada uno de ellos se une al grupo por motivos diferentes y todos interpretan a personajes que conocemos: el licenciado en paro, el profesor quemado, el entusiasta de los ordenadores…

Además, puntualmente aparecen personajes que acaban de completar la historia: el candidato a presidente, el dueño del bar Procope (un buen nombre para un bar revolucionario), un político… Nos hacen reír y no pierden nunca de vista que estamos en una farsa. Su interpretación está llena de ironía.

Una cortina es el decorado básico, que esconde el bar, más elaborado. El resto de la acción necesita poco: una pantalla, unas sillas…

El texto empieza con mucha fuerza y la primera mitad es impresionante, pero a partir de entonces empieza a desinflarse. Parece que es un texto que empezó siendo corto y que hayan alargado para que pueda entrar en el circuito teatral. La presentación de la primera bofetada, la creación del grupo, los preparativos y ensayos (la escena de la playa es insuperable)… todo tienen un ritmo vertiginoso y un vitriolo que no deja títere con cabeza.

RealPolitik, en La Seca Espai Brossa, nos pregunta a quién pegaríamos una bofetada. Pero ¿alguien se ha dado cuenta que no nos pregunta si lo consideramos correcto?

Nicolas Larruy

El teatre m’agrada des de què tinc memòria. De ben petita ja anava a veure el Cicle de Teatre per a Nens i Nenes de Cavall Fort, al Romea… i ja no he deixat de gaudir del teatre. Per a mi, el teatre és salut, és felicitat… és vida! Actualment, a més de col·laborar a Espectáculos BCN, i de dedicar temps al teatre amateur, faig de jurat a la Mostra de Teatre del Raval i al Concurs de Teatre del Foment Martinenc; també col·laboro a Ràdio Montornés.

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