Este 1 de febrero llega Un Déu Salvatge al Teatre Goya, dirigida y protagonizada por Pere Arquillé. La obra, escrita por la actriz y novelista francesa Yasmina Reza en 2007, hace un retrato de la sociedad actual y sobre la intolerancia hacia las opiniones del otro, entre muchos otros temas.
Un Déu Salvatge, que se ha estrenado por todo el mundo, incluso en Barcelona, regresa desde otro punto de vista distinto: un enfoque minimalista que busca abrir un debate con el público sobre la sociedad donde vivimos mediante el juego teatral.
En EspectáculosBCN te contamos todo lo que necesitas saber sobre el nuevo estreno.
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ToggleUn Déu Salvatge hace un vívido retrato de la sociedad actual
Un Déu Salvatge se ha estrenado por todo el mundo, incluso en Barcelona, y ahora regresa de la mano de Arquillé, quien asume la dirección y el personaje principal, junto a Laura Conejero, Iván Benet y Laura Aubert.
“Cuando la leí por primera vez, apunté que era una obra malparida, inteligente y divertida a la vez”, ha destacado Arquillé durante la presentación de hoy en el Teatre Goya. Un Déu Salvatge gira entorno de dos parejas de padres que se encuentran para hablar de una pequeña pelea entre sus hijos, y que termina abriendo temas muy diversos.

El diálogo como punto de partida en Un Déu Salvatge
“La obra habla de la dificultad de comunicación, la educación, la culpa, el castigo, la responsabilidad…”, han sido algunos de los temas que ha enumerado el director.
Por su parte, Laura Conejero ha explicado que la obra muestra a cuatro personajes aparentemente civilizados, que van perdiendo las formas. “El diálogo con respeto es una de las cosas más complicadas que tenemos. Todos se quieren salvar y tienen miedo del otro. No son capaces de respetarse mutuamente”, ha apuntado.
Un Déu Salvatge abre un debate con el público
Para el director, la palabra clave es “debate”. Un Déu Salvatge plantea muchos temas al público, y Arquillé ha querido tomárselo al pie de la letra. Por eso, la escenografía es un espacio blanco, con cuatro sillas que apuntan al público, y se aleja de la comedia situacional. “Hemos trabajado en buscar el máximo de vida posible y hacer los personajes directos, francos y transparentes”, ha añadido.
Laura Aubert, por su parte, ha apuntado que esta nueva visión de la obra ha sido muy acertada. “La propuesta de dirección es muy interesante porque esta obra es muy humana y a la vez formal. Todos quieren ser un dios pero son salvajes, humanos”.
Una obra adaptada a Barcelona
La obra se ha traducido directamente del texto original, en francés, de la mano de Pablo Macho Otero. En su adaptación, ha intentado mantenerse lo más fiel posible al lenguaje y el espacio. “La apuesta ha sido llevar la obra al 100% a Barcelona, el nombre de las plazas y de los parques”.
Macho, ha asegurado que identificar el sentido de los juegos de palabras para encontrar la traducción más acertada ha sido un “reto muy divertido”, así como un gran aprendizaje. “Como traductor ha sido un gusto porque está muy bien escrita”, remarcó. Además, añadió que se apoyó tanto en el texto original como en la película de Roman Polanski, Carnage, que la misma autora adaptó.
Por otra parte, Arquillé, quien ha jugado un doble rol – tanto en el escenario como en dirección – ha agradecido a Xavi Ricart y Ferran Carvajal, quienes han colaborado en la producción. “Sin ellos, no hubiese sido capaz”, destacó.
Esta es la primera obra que Arquillé dirige después de Audiència i Vernissatge de Václav Havel en 2018, que se estrenó en La Villaroel. Pero esta vez, no tendremos que esperar mucho más para su próxima obra: el director ha avanzado que tras Un Déu Salvatge va a dirigir otra, de la cual no ha querido avanzar más detalles.











