El gato negro de Edgar Allan Poe: resumen y personajes

Edgar Allan Poe, maestro del terror, del relato policial, del suspenso psicológico, de la locura y de lo cotidiano transformado en retorcido. Las historias de pesadilla de Poe tienen una forma de belleza oscura y terrible que conmueve aun tras muchos siglos. En Espectáculos BCN queremos contarte todo de El gato negro de Edgar Allan Poe, uno de sus más importantes relatos. En El gato negro es un relato corto, que en pocas palabras nos permite vislumbrar el genio de Poe. La trama se sirve de la debacle psicológica del personaje central para permitirnos contemplar la perdida de la lucidez.

El genio de Poe no yace solo en el terror , sino más bien reside en las luces que encontramos en la oscuridad de sus relatos. Sus retratos psicológicos son la forma de darle luces o quitárselas a sus personajes. La combinación de terror y retrato psicológico dotó a sus relatos de transcendencia convirtiéndolo en uno de los mejores escritores americanos del siglo XIX. Repasemos la historia de El gato negro.

El gato negro de Edgar Allan Poe: Resumen corto

El narrador, en primera persona, nos cuenta ya recluido en una celda como fue que llegó hasta allí. Se describe a sí mismo como un hombre afable que se casó temprano con una mujer atenta que compartía su amor por los animales. Por eso, tuvieron todo tipo de animales: peces, pájaros, perros y, el favorito de ambos, un gato negro, Plutón. Elogia la fidelidad y sacrificio de los animales, aunque recuerda la superstición de que los gatos albergan espíritus de brujas.

Su afabilidad y característico buen humor poco a poco fue cambiando, confiesa, por causa de la intemperancia. La adicción a la bebida y la violencia empezaron a mellar la relación con su esposa y sus animales. Finalmente, en un arranque violento saca el ojo de Plutón de su órbita. El remordimiento lo acosa, pero unos días después poseído nuevamente de ira ahorca al gato en un árbol.

El ahorcamiento

Al día siguiente del ahorcamiento, su casa se incendia a medianoche, apenas logra escapar junto a su esposa. Pero entre las cenizas encuentra dibujada la sombra de un gato con una soga al cuello.   Primero se asusta, pero intenta encontrar una explicación racional. Asume que alguna persona lanzo el gato adentro de la casa durante el incendio y la marca quedo así impresa en la pared.

El hombre azotado por lo que él creía, en principio, remordimiento intenta reemplazar al animal. Visita constantemente bares y tugurios, en uno de ellos encuentra un gato similar al que asesinó. El gato se parecía a Plutón, pero, tenía una macha de pelo blanco en el pecho.  Llevó al animal a casa y allí noto que le faltaba, al igual que Plutón, uno de los ojos. Gradualmente el hombre desarrolló antipatía violenta contra el gato, en contraste a su mujer que lo amaba profundamente.

La mancha de pelos blancos en el pecho del gato va tornándose en la forma de una horca. El odio del protagonista crecía en virtud de las muestras de amor y fidelidad del gato que constantemente le seguía. El gato incluso se acurrucaba sobre el pecho del hombre, a la altura del corazón para dormir atormentándolo infatigablemente.

El emparedamiento

Un día al bajar al sótano el gato le hace tropezar. El iracundo hombre ataca al gato con un hacha, pero su mujer llega a tiempo para impedírselo. Loco de ira ataca a hora a su mujer clavando el hacha en su cráneo.  Decide ocultar el cadáver emparedándolo en el sótano. Procura trabajar diligentemente y se esmera por dejar perfecto el recubrimiento. El gato huye y él duerme plácidamente según describe.

La policía llega tras unos días a la casa a revisar el lugar en busca de su esposa. El hombre confiado en su diligente trabajo de encubrimiento no teme que el cadáver sea descubierto. La policía revisa por tercera vez el sótano, y el hombre afanado por demostrar inocencia y afabilidad golpea la pared. Desde el interior de la pared empiezan a oírse gemidos que terminan convirtiéndose en aullidos fuertes. La policía tira abajo la pared y encuentran el cadáver, y sobre la cabeza del cadáver, el gato maullando acusadoramente.

Personajes de El gato negro de Edgar Allan Poe

Los personajes de El gato negro son pocos, y el hecho de que estén en primera persona nos muestra solo el juicio del protagonista y no necesariamente la interpretación más real o justa de los participes del relato. Toda la obra de Poe está plagada de esta estructura en la que el protagonista nos describe las razones y acciones de los personajes, y solo a través de ellos es que podemos tener acceso a sus datos. Esta técnica resalta aun más las características de relato psicológico, pues la descripción de los participes de la trama, nos permite vislumbrar mas sobre la personalidad del protagonista.

Hombre / Narrador

Los protagonistas característicos de Edgar Allan Poe son hombres de los que poco o nada se conoce. El protagonista y narrador es presentado de forma anónima,  durante el relato nunca se conoce su nombre. Las particularidades que se conocen del protagonista son descritas de su propia voz. Se describe a sí mismo como alguien dócil, amable y amante de los animales. El consumo excesivo de alcohol va transformando su personalidad y lo vuelve un ser violento y pernicioso.

El odio irracional se vuelve el impulsor de las acciones, empezó por odiar a los animales y se extendió a su esposa. El hombre termina cediendo ante la violencia y la perfidia convirtiéndose en un asesino descorazonado.

Después del asesinato busca al gato y no lo consigue, y creyéndose libre del tormento del animal, duerme plácidamente. Aunque el segundo gato parece representar la culpa, la falta de remordimiento ante el asesinato de su esposa es un indicador del alto grado de desconexión con la realidad que el personaje había alcanzado en ese momento del relato.

La fanfarronería de quien cree haber escapado, nuevamente, de las consecuencias de sus actos, le hace delatar la ubicación del cadáver.  Y parece mostrarnos que el protagonista había agotado la última gota de sensatez. Con el descubrimiento y encarcelamiento llegan, finalmente, las secuelas y la condena que restaura, medianamente, la sensatez.

La esposa del narrador

Es un personaje del que poco se sabe. El narrador la describe como una persona amorosa, servil y llena de amor por los animales y sus congéneres. Ella intenta defender al segundo gato del ataque de su esposo y éste le asesina.

Poe es uno de los exponentes de la renovada novela gótica y la evocación del romanticismo en los relatos cortos. Por esto, parece que las características de las mujeres en su relato calzan en la plantilla de belleza gótica. En este personaje podemos identificar muchos de los rasgos característicos de este género: mujer servil, amorosa y sumisa que sirve como acompañamiento al héroe romántico, nada más.

Plutón

Es el primer gato negro que vivió con el narrador. Se describe como un animal corpulento y cariñoso que fue durante mucho tiempo el favorito de todos en la casa. Después de ser atacado violentamente por su dueño, Plutón le rehúye constantemente y esto enfurece aún más al hombre. El dueño de Plutón le cercena un ojo, y aunque lo deja vivir unos días, posteriormente terminara ahorcándole.

El segundo gato negro

Después de la muerte de Plutón, el hombre consigue el segundo gato negro en una taberna. El gato es exactamente igual a Plutón, excepto por una mancha de pelos blancos en el pecho. Días después el narrador descubre que incluso es tuerto. La mancha blanca en su pecho termina tomando la forma de una horca. Este gato acostumbra dormir sobre el pecho del hombre respirándole sobre la cara.

Este segundo gato parece acrecentar el sentimiento de remordimiento y culpa del protagonista, pero en vez de hacerle compasivo lo hace más agresivo y violento. Es un recordatorio constante de lo que le hizo a Plutón y de la villanía de su alma. Si bien, el gato parece simbolizar la culpa, también necesitamos considerar los rasgos sobrenaturales en este personaje.

Los agentes de policía

Los agentes de la policía inician una investigación tras la desaparición de la esposa del protagonista. Visitan recurrentemente el hogar del narrador, y no terminan de desestimarlo como sospechoso. En la tercera o cuarta visita, según el narrador, revisan nuevamente el sótano de la casa y terminan descubriendo el asesinato.

El gato negro de Edgar Allan Poe: análisis

Allan Poe es reconocido por sus cuentos de terror, y, sobre todo, por los inolvidables relatos psicológicos detrás del terror. El terror psicológico es, sin lugar a dudas, una forma de maestría artística. Lograr concentrar en relatos breves el miedo, el arrebatamiento y los vericuetos mentales es una cualidad que Poe supo explotar.

De El gato negro podemos hacer análisis durante días, empezando por el alto contenido autobiográfico o los elementos sobrenaturales que recorren esta y el resto de sus obras más importantes. Pero la locura como elemento recurrente en la construcción de sus personajes es uno de los temas más evidentes y más dignos de análisis.

Suspenso psicológico: la locura

El gato negro, como El corazón delator y otros relatos del autor, nos muestran un hombre perseguido por la locura. El corazón delator es otro relato de la misma época, en él recurre, nuevamente, a la locura y la culpa. Sin embargo, en cada cuento el nacimiento de la locura proviene de diferentes elementos. En El gato negro, la locura parece nacer, o al menos ser excitada, por la adicción del protagonista.

Aunque las interpretaciones psicológicas pueden ser muchas, la obsesión como mecanismo impulsor de la trama y la demencia es de los más acertados. La obsesión del protagonista con el gato y las imágenes del ahorcamiento son recurrentes y acosadoras. De hecho, aunque parezca paradójico, es un tema que puede encontrarse “obsesivamente” en las historias del autor.

La locura de los personajes en Poe parece siempre vincularse, también, a las supersticiones y lo sobrenatural. Muchos de los relatos de Poe, El gato negro incluido, se desarrollan con elementos del imaginario esotérico de la época. En primera instancia, la creencia de los gatos como repositorios de almas de brujas es una connotación que recorre toda la historia. Al igual que la asociación de los gatos negros con la mala fortuna.

Por otro lado, la repetición de la imagen del ojo solitario con mirada fogosa parece vincularse al “mal de ojo”. Antiguas supersticiones, con las que Poe tiene una relación ambigua, creían que algunas miradas son capaces de dañar, y acusar. Ambas supersticiones, la de los gatos hechiceros y el mal de ojo, azuzan la creciente demencia del protagonista acosándolo persistentemente.

El origen del mal

Otro de los motivos persistentes en la obra del autor es el descubrimiento del origen del mal. La mayoría de los personajes de Poe sucumben a la locura ayudados o acompañados por el alcohol. Este es uno de los rasgos autobiográficos que muchos críticos aseguran encontrar en toda su obra. El alcohol o las drogas en los relatos de Poe propician la locura psicópata y violenta de los protagonistas. Pero, es recurrente, también, en sus relatos, encontrar a sus protagonistas cuestionándose si el mal vivió siempre dentro de ellos o nació como consecuencia de la adicción. La respuesta nunca nos es dada,  pero su tendencia a considerar el alcoholismo una enfermedad nos arroja pistas.

Poe relaciona la adicción al alcohol con la enfermedad. El alcoholismo nos es presentado como una enfermedad que devora toda bondad y raciocinio de la mente de los hombres. Puede que no esté alejado de toda verdad, pues las adiciones son entendidas ahora como una enfermedad. Pero Poe usa el recurso del enfermo crónico para situarse de forma pasiva ante el mal y la perversidad. Los protagonistas de sus narraciones no pueden evitar ser consumidos por la enfermedad. Por ende, se separan de la responsabilidad real de sus actos, pues, como víctimas de una enfermedad, no tienen culpa.

Es un gran recurso, y aun hoy sigue siendo uno de los rasgos más brillantes de su escritura. Presentar al actor de una violencia irracional como una víctima de las circunstancias o de la enfermedad produce un efecto abrumador.  El lector logra, entonces, sentirse identificado y apenado por el protagonista, quien normalmente, comete actos atroces y sádicos.

Poe construyen relatos psicológicos, sí; pero también logra trastocar nuestra psique y hacernos simpatizar con quien se lo proponga en pocas líneas.


 

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