Crítica: Mirta en espera – Ángela Palacios vuelve a la Sala Fénix

Valoración: 8 sobre 10

Mirta vuelve a estar a la espera… Después de 4 temporadas, Ángela Palacios regresa a la Sala Fénix para presentarnos un monólogo fresco, sorprendente y divertido que nos muestra a un personaje entrañable y jodido por partes iguales.

Mirta a la espera es una historia que nos habla de la espera... ¿la espera de qué? Pues la espera de la vida que siempre soñaste, de poder trabajar en el mundo del arte y que te paguen por ello, de encontrar el amor, de conseguir ser más fuerte…

Mirta en espera vuelve a la Sala Fénix con una Ángela Palacios brutal

Ángela Palacios se come el escenario con Mirta en espera. Despliega todo su talento y, del mismo modo que se pone a cantar una versión de una peli de Disney, también nos hace emocionar con una interpretación llena de matices en la que la inocencia, el dolor, la rabia y el miedo son las principales emociones.

Mirta es mucha Mirta. Un personaje entrañable que quiere seguir siendo ella misma aunque el mundo parezca tener otros planes para ella. Pero resiste, aguanta, sigue luchando y, todo esto lo hace para intentar encontrar un rincón en el mundo y conseguir dar a concoer su arte y su talento.

Con Mirta conocemos lo duro que es querer dedicarse el mundo del arte. Un mundo cerrado para una amplia mayoría y al que solo puedes acceder a base de hostias, sueldos mal pagados (o no pagados, directamente) y un constante juego con las emociones y la esperanza de la gente. Pero Mirta no se rinde. Aunque esté llena de morados y de rechazos, ella sigue intentándolo. Porque, si una misma no lucha por sus sueños, ¿quién lo hará?

Monólogo dinámico y con un buen ritmo

Las canciones, los flashbacks, las escenas de películas… En Mirta en espera asistimos al collage de la vida de una mujer que tiene una cita con un representante. Y, mientras espera a que ese sueño pueda hacerse realidad, nos cuenta su historia. Una historia en la que las ilusiones y las decepciones han sido una constante pero que, pese a ello, Mirta no ha perdido la esperanza.

El ritmo del monólogo es trepidante, sobre todo durante la primera parte de la obra. Muy acertadas las escenas de películas que le ayudan a darle un toque cinematográfico y a perfilar todavía más la obsesión de Mirta. Entre risas y muy buen humor, Ángela Palacios nos relata una dura realidad: la realidad de las personas que, por mucho que lo intenten, siguen esperando a que llegue su oportunidad en la vida. La espera es el estado constante de todas ellas que viven siempre con la ilusión y la sensación de estar a punto de…

El único «pero» que le vi al monólogo es que el desenlace es demasiado extenso. Se llega a hacer un poco pesado el final de la obra y tanto repetitivo. Con unos 10 o 15 minutos menos de obra creo que el mensaje se hubiera entendido igual y, quizás, hubiera relucido mejor.

Sin embargo, la propuesta de Ángela Palacios es muy interesante: un monólogo original, divertidísimo y que nos presenta a un personaje inocente que, en el fondo, puede ser cualquiera de nosotros.

 

 


Elia Tabuenca

Filóloga hispánica y periodista digital. Apasionada del mundo del teatro y fundadora de espectáculosBCN y la productora teatral Laberinto Producciones

Un comentario:

  1. angela palacios, tiene que estar orgullosa de mirta, nose cual de los dos es mejor desde el minuto 1 tanto mirta como el escenario te posee, todo lo que hace, el como lo dice, la esencia del personaje que ha creado y su talento natural hace que sea posible esta obra que no se le puede añadir nada mas, gracias una vez mas por tu entrega total, no solo la aconsejare sino que repetiré nuevamente… y por supuesto toda la magia que esta detrás del escenario y colaboradores que no vemos pero hacen que sea posible, un abrazo,

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