Crítica MetalHammer – Sala Fènix

2.5 out of 5 stars (2,5 / 5)

La propuesta teatral de MetalHammer dirigida por Xavier Quero, nos propone un viaje por los últimos días antes de la caída del muro de Berlín. A pesar de vivir bajo el abrigo de la República Federal Alemana en el otro lado del muro, se esconden historias marginales de personajes que han sido excluidos de la sociedad. Llevan una vida por caminos angostos y tratan de sobrevivir con lo que pueden. La obra solo estará disponible en la Sala Fénix desde el 27 de enero hasta el próximo domingo 31.

Marta Mateo, Marta Martínez-Seara, Sergio Navarro, Anna del Campo y Max Woiski son quienes dan vida e interpretan a estos personajes. Una obra teatral que nos recuerda la dureza de la “otra” Alemania y la vida de cinco jóvenes rebeldes y solitarios ante la situación histórica que vivía el país.

MetalHammer, un drama que recuerda una época histórica

Tras treinta y dos años del aniversario de la caída del muro de Berlín llega esta representación, en la que siempre que seas alguien que empatiza con los demás, podrás llegar a conectar con el mensaje y el sentimiento de los actores. El techno alemán y el teatro se fusionan para dar juego a una obra impactante.

Se juntan varias personalidades bastante polémicas para la época que les ha tocado vivir: una chica de la Alemania del este, un chico de padres españoles que vive en Berlín, una chica que escapa de tierras iraníes, un polaco acomodado que rechaza la clase burguesa y una checa perseguida por las fuerzas alemanas de la KGB.

Cada uno luchará contra sus propios conflictos internos que tiene, aunque tratarán de hacerle frente a su destino todos juntos, ya que parten desde una misma situación social. Debaten entre el gran conflicto común que tienen todos: huir o esconderse.

La música ocupa un espacio fundamental

La música techno es una componente fundamental en la función. Cada canción es interpretado por grupos históricos alemanes. Los protagonistas acuden muy frecuentemente a estas salas donde disfrutan bailando y organizando fiestas clandestinas a diario. En ocasiones, el escenario principal se convierte en pistas de bailes de discotecas y clubs. La caracterización del espacio nos ayuda mejor a identificar dónde estamos.

Escenificación poco trabajada

La escenificación es un punto a mejorar. El espacio de la Sala Fénix es reducido, pero se podría haber trabajado un tanto mejor y buscar una mejor calidad en los espacios. Es comprensible que la época que representa es la Alemania federal, donde los espacios son grises, tristes e industrializados, pero es un hecho determinante.

En escena hay pocos detalles decorativos y se ayudan de un proyector para contextualizar la época. Faltan detalles más característicos, ya que durante la duración de los 80 minutos de la obra siempre sale un único espacio y es el espectador es el que se tiene que imaginar el sitio y el espacio dónde están.

Aunque la interpretación de los actores es buena y podemos averiguar dónde se encuentran, los elementos decorativos escasean y la obra pierde valor. El proyector hace su función, pero es algo limitada para una obra que quiere rememorar tiempos históricos.

Interpretación actoral correcta

En cuanto a la interpretación actoral, está compuesto por: Marta Mateo, Marta Martínez- Seara, Sergio Navarro, Anna del Campo y Jan Zawisza. Cinco jóvenes que se traicionarán, se amarán y lucharán por vivir y ser más libres.

De los cinco, quizá me falta una interpretación con algo más de alemán. Al ser ambientada en el país y con las historias de los personajes relacionadas con el país germano, hubo muy poco de alemán. Palabras sueltas. Quizá el mensaje hubiera sido más potente y el mensaje hubiera calado algo más.

La interpretación actoral combina de forma intencionada el intercambio de diálogos y el monólogo de cada uno de los actores para darle una sensación de dramatismo más potente a la obra. Se busca apelar a los sentimientos a través de los monólogos intencionados que propone el director. A través de estos, conocemos mejor y de forma más cercana al personaje, acercándonos a su historia y entendiendo por las dificultades que puedan pasar.

Todo un reto al que Xavi Quero ha sabido encajar dentro del guion de la obra con sutileza e intencionalidad posible. Como los protagonistas de MetalHammer, había un gran colectivo que vivía en las mismas condiciones que estos jóvenes. La caída del muro de Berlín fue una esperanza, una oportunidad.

Estructura bien planteada

En cuanto a su estructura es una propuesta sugerente y atractiva para ver, sencilla y directa, fácil de entender. Se sigue un hilo cronológico, y se va viendo como los personajes evolucionan a raíz que entran en contacto entre ellos. En cuanto al guion, quizá no se le da la suficiente fuerza a la caída del muro en el momento que pasa. Se le da más importancia a la trama de los personajes en el momento de la obra, que a la propia caída del muro.


  • Lo que más me ha gustado: El fondo que tiene la obra
  • Lo que menos me ha gustado: La escenificación

2 comentarios:

  1. Los nombres del reparto son incorrectos.

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