Crítica: Alhayat o la suma dels dies – El Maldà

4 out of 5 stars (4 / 5)

De la compañía de La Viciosa la obra dirigida por Aura Foguet, Alhayat o la suma dels dies, ha vuelto a estrenarse en el Teatre El Maldà. Un drama social que pretende contar la situación que se vive en un campo de refugiados entre dos personajes: una voluntaria perdida en sus ganas de encontrar una motivación que le llene de cerca y un chico que reside en el campo. La función de Alhayat o la suma dels dies, está disponible desde el pasado día 10 de marzo hasta el próximo 2 de abril en El Maldà.

Alhayat o la suma dels dies, una obra que nos transporta a un campo de refugiados

Hace cuatro años la protagonista de la trama, Georgina Latre y la guionista de la función, Laia Foguet, trabajaron como voluntarias en el campo de refugiados de Lagadikia en Grecia. Esta experiencia les marcó tanto que nació esta obra de teatro. El impacto que les causó fue tan profundo que la historia se basa en su experiencia y como se fundamentaron los lazos de amistad entre Hadi, un chico refugiado sirio y Julia, una voluntaria catalana.

Aun así, la obra no quiere dar respuestas ni lecciones, sino que pretende mostrar el día a día que se vive en un campo de refugiados donde no hay mucha cosa por hacer a expensas de que vayan pasando las horas, los días, las semanas y los años. El gran objetivo de esta gente es conseguir huir buscando una vida mejor.

Sin embargo, un día nace un hilo de esperanza entre Hadi y Julia. Entre ambos nace la ilusión por construir una biblioteca que consiguen construir tras superar todo tipo de escepticismos de las mentalidades más burócratas tal y como refleja la obra. La obra cuenta la historia de un lugar en el que solo existe para aquellos que lo habitan. Se trata de poner la luz a una realidad que prácticamente tiene voz y fuerza de protesta.

Los dos personajes centrales son tratados como si fueran cifras, simples números que no cuentan para nadie. En los diálogos también se refleja el multilingüismo que se habla en los campos de refugiados. Unos diálogos interpretados en inglés, catalán y árabe.

Personajes que encajan muy bien y son naturales

Tres personajes que dan voz a muchas críticas y situaciones cotidianas que vive esta gente. Julia, interpretada por Georgina Latre, llega a un sitio desconocido en el que no parece sentirse muy cómoda. Aunque esto  solo será por un instante. El personaje de Julia, es el de una chica que tiende a ser abierta con los demás, a empatizar con la gente, y a ser comprometida con lo que hace. Georgina Latre le pone vida a este personaje de forma muy acertada.

Su cercanía y su inocencia al prestarse a gente ajena que apenas conoce, le ponen la puntilla a una actuación muy bien conseguida. El hecho de que la actriz viviera como experiencia personal esta aventura, fue revelador seguramente para ella. Que la obra esté basada en hechos reales todavía incorpora un gran valor a la obra.

Moha Amazian, quien da vida a Hadi, es el actor que se encarga de poner de manifiesto todas las desigualdades y puntos de inflexión que sufren los refugiados a diario. Su perspectiva de ver la vida es muy acogedora, muestra con claridad los miedos, deseos y las ilusiones de cada uno de estos chicos.

La directora consigue hacer encajar a estos dos personajes con mucha facilidad, siendo el hilo conductor de la historia. Se acabarán entendiendo como si fueran amigos de toda la vida. A esta complicidad, se le suma Samura, la hermana de Hadi. Este personaje es interpretado por Manar Taljo. Además, también contará con otros papeles como el de la directora del campo o la jefa de Julia. Su actuación también es muy potente con un testimonio revelador.

Metáforas de Alhayat o la suma dels dies

A lo largo de la obra encontramos varias metáforas que dan que pensar. En primer lugar, que la actuación de la mayoría de personajes que intervienen sean interpretados por mujeres, cuando en la sociedad musulmana haya una fuerte patriarcado liderado por hombres.

A lo largo de la obra, también vemos incluso, que las principales descripciones y referencias son todas a hombres, pero luego quien aparece en escena son mujeres. Un contrapunto, sin duda a tener en cuenta. Que la directora del campo sea una mujer, en un espacio donde sea denunciado todas estas desigualdades, sorprende. La relación  que tienen ambos protagonistas es bastante cercana, un hecho que en la realidad quizá hubiera sido un poco más distante o estridente.

La obra está inspirada en hechos reales, a partir de lo que pudieron ver Georgina y Laia, que destaca por explicar aquello que pasaba en un sitio con unas características tan deshumanizadas de una forma sencilla y directa. La obra abriga una tragedia dura y sin tapujos por medio de una historia basada en la amistad y el paso del tiempo.

Escenografía de Alhayat o la suma dels dies

La escenografía que utilizan es simple, útil y discreta. Quizá no necesitaban mucho más para escenificarlo. La mayoría de las acciones transcurren en el mismo sitio, así que en este sentido no hacen falta muchos cambios. Quizá lo único que descoloca un poco es el reloj que preside la escena todo el tiempo, que no se sabe qué marca, si la hora, el día o el año. A propósito de esto, hay otra cosa que no se acabó de apreciar del todo, en cuanto a la puesta en escena. En concreto, es la primera imagen que nos deja la historia.

La coreografía que tratan escenificar no se acaba de entender del todo. La ambientación de la obra es algo que dejar que desear debido a lo poco que podemos ver. Recurren muchas veces a descripciones que no pueden ser plasmadas en el escenario, por ejemplo, la puesta en marcha de la biblioteca: hacen el símil con los libros

La pieza teatral, Alhayat o la suma dels dies, acaba hablando un poco de todo lo que siempre se ha hecho en un lugar en el que no se hace nada. El miedo, la impotencia, la amistad están representados a grandes trazos. Un resultado muy potente que deja las emociones a flor de piel, sin caer en lo recurrente y que apuesta por lo diferente y atrevido. Una historia real sin la necesidad de generar morbo ni falsas expectativas. Cuenta la cruda realidad que nos rodea en territorios dónde muchas veces no ponemos el foco, pero que siguen sucediendo en la realidad de hoy en día.


  • Lo que más me ha gustado: el argumento de la obra
  • Lo que menos me ha gustado: la escenografía

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