La metamorfosis de Kafka: resumen y análisis literario

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Te acuestas a dormir tranquilo y amaneces convertido en una cucaracha. La metamorfosis, la obra maestra de Franz Kafka, convierte la peor pesadilla en una triste y critica realidad. Kafka es uno de los escritores modernos más importantes y revolucionarios de la literatura. Los paralelismos entre Gregor, el protagonista, y Franz, el escritor, son innegables y hacen que la obra te permita internarte no solo en la historia, sino en la mente del autor. Es un clásico moderno, y el compendio del sentimiento que la modernidad generó en el hombre de principios del siglo XX. Por eso, en Espectáculos BCN hemos preparado La metamorfosis de Kafka: resumen y análisis literario. 

La metamorfosis de Kafka: resumen

Kafka, incomprendido y menospreciado en su época, se convirtió en pilar de la literatura universal. Su obra influenció genios contemporáneos como Camus, Borges o Sartre. Es el fundador del Absurdismo, una corriente literaria que se caracteriza por el uso de elementos fantásticos en el realismo. Las situaciones absurdas, las que estiran los límites del realismo, o que fusionan lo cotidiano con la fantasía, se asocian ahora con el término kafkiano. La metamorfosis es su obra más conocida, escrita prodigiosamente. La profundidad y extensión de sus referencias son casi infinitas, y aun así es una lectura sencilla y amena. A continuación, te traemos La metamorfosis de Kafka: resumen y análisis literario

Kafka dividió la trama de La metamorfosis en tres partes. Cada una de las partes se desarrolla en torno a un cometido. La primera parte presenta los personajes, pensamientos y contexto. La segunda parte muestra la transformación de Gregor, las reacciones y turbaciones que genera. La tercera y última parte, muestra los estragos que esta transformación tendrá en su vida y las relaciones familiares.

Primera parte

Gregor Samsa, empleado comercial y encargado de mantener a toda su familia, despierta con una sensación extraña en su cama. Ha tenido un sueño intranquilo, sin embargo, se levanta pensando y organizando mentalmente las ocupaciones del día. Pronto notó que se había convertido en un ser monstruoso. Podía ver patas donde antes estaban sus manos y un vientre convexo donde antes estaba su pecho. Sin embargo, su preocupación y sus energías estaban dispuestas a determinar cómo llegar a tiempo al tren, pues llegaba tarde y perdería su trabajo.

Intentó repetidamente levantarse de la cama, pero su enorme y duro caparazón no hacía más que devolverlo a su posición. Su madre vino por él, preocupada por su demora. Vinieron el resto de sus familiares preocupados por su salud: su padre, y su hermana. Pensó en excusarse por enfermedad, pero sabía que vendría su jefe con un médico a verificar, así que, no tenía sentido. Yacía en la cama mortificado porque sabía que le despedirían y ahora no podía permitirse el desempleo. Le faltaban cinco años para pagar la deuda de su padre.

El gerente apareció en su casa, increpándole por su ausencia, acusándole de robar las cobranzas que había recolectado el día anterior. Aunque a Gregor le ofendió la insinuación, intento explicarse con el gerente y la familia. Aunque él creía hablar claramente, su familia tras la puerta escuchaba solo chasquidos y silbidos repugnantes.

La familia corrió a buscar un cerrajero, Gregor logró abrir antes la puerta con sus mandíbulas.  Al abrirse la puerta descubrieron un insecto gigante que boqueaba tratando de comunicarse. El gerente huyó y Gregor intentó salir para rogar por su trabajo. Su padre creyó que atacaría al gerente y de un empujón lo tiro de nuevo a la habitación. El golpe abrió una herida en su costado.

Segunda parte

El resto del día lo paso durmiendo. Cuando despertó nuevamente encontró una bandeja de leche con trozo de pan flotando. Supuso que debió ser su hermana Gretel, la más gentil y amorosa de la familia. Se acercó hambriento y descubrió que no toleraba ni un sorbo de los alimentos que antes le deleitaban. No pudo comer un bocado y paso el resto de la noche durmiendo hambriento bajo el sofá.

Su hermana entró a la mañana siguiente, pareció prever los nuevos gustos de Gregor y sirvió esta vez variedad de alimentos descompuestos. Su hermana volvió y limpio la habitación mientras él se mantenía escondido bajo el sofá. La situación se mantuvo cada vez más tensa. Aunque Grete le atendía, se notaba cada vez más su repulsión por la situación.

La familia había perdido la jovialidad y Gregor se encontraba cada vez más avergonzado de su condición. Su hermana notó que Gregor ahora tenía nuevas preferencias e intentó ayudarlo. Sacó los muebles del cuarto para que pudiera trepar por las paredes a placer. Sin embargo, esta situación no fue del agrado de Gregor, pues le hizo sentirse aún menos conectado con la poca humanidad que le quedaba.

Después de mucha postergación su madre logra verlo, la visión del insecto la perturba y espanta por completo. Su padre le golpea y desprecia. Su madre tiene que intervenir para que el padre no mate al hijo.

Tercera parte

La situación en la familia se vio totalmente trastocada por la conversión de Gregor. La familia entera tuvo que empezar a valerse por sí misma y cambiar sus rutinas. Su padre era ahora mensajero, su madre cocía por encargo y Grete trabajaba en una tienda. Aunque su hermana aún le atendía, lo hacía ahora con desdén. Tenían ahora una asistente por horas y sobre ella terminó recayendo la alimentación de Gregor.

Para poder completar los gastos de la casa, alquilaron una habitación de la casa a una familia. Una noche en la cena, Grete tocó majestuosamente el violín para familia e inquilinos. Gregor se conmovió y pensó que la música podía haber ablandado a la familia. Se atrevió a salir del cuarto al comedor.

El padre asustado intentó distraer a los inquilinos encerrándolos en un cuarto. Aunque la familia trato de congraciarse con los inquilinos, estos decidieron irse sin pagar y pidiendo una indemnización. Su hermana increpó a su padre, pidiéndole deshacerse de ese monstruo, que ya no era su hermano. Gregor abatido intentó regresar a su habitación, aunque la debilidad del hambre y la enfermedad lo ralentizaban. Grete lo empujo violentamente y encerró en su habitación. Gregor estaba convencido, tanto o más que su hermana, que debía morir.

Esa noche murió Gregor. La asistenta le encontró e intento avisar a la familia. El padre, hermana y madre ocupados en sus actividades ignoraron a la asistenta. Está con la escoba llevó el cadáver al comedor. El padre agradeció a dios el haberlos librado del insecto. La familia se tomó un día de descanso, organizaron las finanzas y vieron que juntando su dinero podían vivir cómodos. Salieron, como antes de la metamorfosis, a pasear por la ciudad, agradecidos por la muerte de Gregor.

La metamorfosis de Kafka: análisis

La metamorfosis, publicada al inicio de la Primera Guerra Mundial, es el fiel reflejo de una sociedad asfixiada. Una sociedad llena de individuos que sienten que su humanidad ha sido arrancada de su cuerpo. Que la única función que cumplen sobre la tierra es la de producir y formar parte del engranaje. Una sociedad decepcionada y desahuciada. Kafka lo reflejó con genialidad en una de las obras más importantes de la literatura moderna.

Alegoría contextual

Esta obra ha sido interpretada por el grueso de los críticos literarios como una alegoría a la sensación social de principios del siglo XX de que la humanidad, especialmente los hombres de la clase trabajadora, no eran más que peones, insectos prescindibles, en un juego político mayor.

La industrialización, el capitalismo, y la complicada maraña de traiciones políticas generaban una sensación de inferioridad e insignificancia generalizada. Las imágenes melancólicas y solitarias que se repiten en el relato son otros reflejos del descontento de la humanidad. En un mundo que gira al ritmo del motor industrial, el hombre se vuelve cada vez más sacrificable. Ese mismo ritmo avasallante obliga al hombre a convertirse en una máquina productiva, que, al perder la capacidad producir, pierde totalmente su valor.

Sujeto social, sujeto familiar

La transformación de Gregor en un insecto funciona también para despojarlo de su identidad. Las variaciones físicas que lo convierten en insecto le quitan su singularidad como sujeto social. En el universo kafkiano, más importante que la apariencia física son las aportaciones como sujeto familiar y social, que son la esencia de la humanidad. Al convertirse en un insecto, pierde su capacidad de proveer y producir, perdiendo por completo su valor social y familiar.

Antes de la transformación Gregor representaba una voz de autoridad y muy respetada por la familia. A medida que su valor como proveedor disminuye, se descubre como una pieza inútil de la dinámica familiar.

Kafka aborda la crítica social desde el Absurdo, un género poco trabajado en el momento. Pero la crítica en sí, es bastante estudiada por los escritores de la época. El hombre ha devenido en una maquinaria más de la industrialización. El hombre como parte de un engranaje se vuelve una pieza más. Necesaria, pero reemplazable. Tal como lo vemos en La metamorfosis; si bien, Gregor era una pieza necesaria, tras algunos reacomodos, fue perfectamente reemplazable. El hombre, Gregor, no tiene derecho a fallar, equivocarse, o tropezarse, pues el progreso lo deja atrás.

Gregor no es inmune a esta visión. Su personalidad y compromiso lo hacen sentirse frustrado y culpable cuando no puede proveer a la familia. Este sentimiento terminará influyendo en la su disposición final a morir voluntariamente.


 

Aimara Villanueva

Soy editora y correctora desde hace más de 10 años, investigadora, redactora y una voraz lectora. Generadora de contenidos y Content manager desde hace 5 años. Soy egresada como Licenciada en Letras mención Políticas culturales de la Universidad Central de Venezuela, con diplomados y cursos en edición y ruta editorial. Finalista en festivales internacionales. (Margarita, 2011).

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