Romanticismo literario alemán: características y obras

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El sentimentalismo, la decisión estética y vital de permitirse explorar el sentimiento, la individualidad y lo terrenal, aceptando su condición humana, le permitió al Romanticismo romper con la tradición artística. Se convirtió en el nacimiento de una nueva forma de concebir la vida, la humanidad y la sociedad. El Romanticismo literario alemán fue el origen de este importante movimiento. En Espectáculos BCN te presentamos los datos más importantes para que lo conozcas a fondo.

Romanticismo literario alemán: características

El Romanticismo nació como una revolución contras las formas clasicistas y su rigidez. Pero el arte siempre es influido por el contexto histórico y social en el cual se desarrolla y sus exponentes. Por eso, este movimiento tiene expresiones regionales que tienen características muy específicas como, por ejemplo, el Romanticismo alemán.

La literatura alemana es sumamente interesante porque desarrolló rasgos prerrománticos, incluso antes del surgimiento como tal del movimiento. Examinemos las características más significativas del Romanticismo literario alemán.

¡Abajo la razón!

El Romanticismo se originó como una contraposición a la Ilustración y a la racionalidad del neoclasicismo. La oposición férrea de los románticos no tenía solo que ver con el modo de ver la realidad y la literatura. Una de las oposiciones más importantes tenía que ver con la estandarización y estructuración de las maneras literarias que el neoclasicismo venía imponiendo, tanto en la forma como en el contenido.

Los escritores alemanes persiguieron, incluso antes de la formación de la corriente romántica, este objetivo. Por esto son considerados precursores del Romanticismo en Europa. Esta tendencia prerromántica favoreció la creación artística, resultando en obras relevantes en la historia de la literatura.

Siendo un movimiento contrapuesto con el neoclasicismo y al contexto social y cultural, el Romanticismo impulsó una melancolía por lo tradicional y los tiempos pasados. La Edad Media y el arte gótico fungieron como guía estética e inspiración para los románticos. El misticismo y ambiente espiritual de la época se ve impregnado en las obras del Romanticismo literario alemán. Pero también tomaron elementos del Barroco, muy cercano al romanticismo en cuanto a recursos emocionales, excentricidad y expresividad.

Nacionalismo vivo

La nostalgia por la tradición y el pasado también influyeron en otra característica fundamental de esta corriente: el nacionalismo. La sabiduría popular, las tradiciones, leyendas y demás elementos del folclore pangermánico se convirtieron en inspiración. El sentimiento nacionalista de los románticos alemanes deviene de una larga historia de invasiones y opresión extranjera.

En Alemania se avivó el patriotismo y la resurrección del valor nacional tras las invasiones napoleónicas. Este suceso incluso determinó la separación estética de los románticos alemanes de los franceses. Precedido por el movimiento Sturm und Drang (tormenta e ímpetu), el romanticismo alemán ya venía presentando rasgos transgresores en la estética. La situación política de la región aceleró esta ruptura e impulso el romanticismo.

La complicada historia de los pueblos germánicos, sus constantes confrontaciones bélicas y sus estados nacionales retrasó la producción literaria nacional por siglos. Su conformación como literatura perfilable demoró aún más por la negación de la lengua alemana como lengua culta.
Pocos años antes de la publicación de Las penas del joven Werther recién se estableció la lengua alemana como idioma ilustrado en las universidades. El movimiento romántico surgió casi como primera forma expresiva autóctona y real de la literatura alemana. Permitió, también, la creación de sus rasgos poéticos modernos.

Por ende, otra de las características del romanticismo alemán y europeo es la importancia de las lenguas vernáculas. La reivindicación de su uso y su pertinencia es parte del sentimiento nacionalista y añorante del movimiento.

Los “peligros” del sentimentalismo

El centro de todos los elementos característicos del romanticismo literario alemán radica en el sentimentalismo. Nos referimos a la exaltación de los sentimientos por encima de la razón y la lógica. De este centro filosófico se desprenden las demás características: las ansias de libertad creativa, el sentimiento patrio, la espontaneidad. La subjetividad como voz del sentimiento del arte romántico es la vena que alimenta todas sus peculiaridades.

Antes del romanticismo, los artistas estilaban estar vinculados directamente a un mecenas, que financiaba y básicamente regulaba todo su trabajo. Como consecuencia de las luchas sociales y de clase que estaban teniendo lugar en toda Europa, esta figura cayó en desuso. El artista se vio libre para poder desarrollar su propia subjetividad sin las ataduras al censor y mecenas.

Una de los beneficios del sentimentalismo y la subjetividad radica en la transformación del objeto/concepto de la belleza. En notable contraposición con el ideal de belleza clásico, el romanticismo desarrolló su propio concepto de lo bello. El romanticismo creyó que la belleza puede encontrarse también en lo terrible, en lo decadente o en lo perturbador. El objeto del arte se movió de la belleza clásica a la belleza romántica, que es no necesariamente la más agraciada, pero si la que conmueve o turba al interlocutor.

Estas ideas concibieron la idea de belleza gótica, el terror romántico y abrieron las puertas al mundo fantástico, místico y paranormal. También permitió la sincronicidad con el exotismo de las tierras foráneas, sobre todo la cultura oriental. Incursionó con éxito en el concepto del “buen salvaje”. La idea del sujeto aborigen representante de un pasado prodigioso, lleno de virtudes y carente de malicia, nació con los románticos.

Primera generación romántica en Alemania

Goethe es el maestro constituyente del movimiento en Alemania. Los primeros autores románticos, observados por Goethe, escriben aún influenciados por la tradición neoclásica. Si bien no exponen en su máximo esplendor todo lo que caracterizaría al movimiento, representan las primeras transgresiones e innovaciones literarias.

El exponente más emblemático de estas primeras generaciones Heinrich Von Kliest autor transicional entre el clasicismo y lo romántico. Apenas reivindicado durante el siglo XX sus obras, El príncipe Homburg o El jarrón roto, son muestras de la búsqueda romántica.

Segunda generación romántica

Durante la segunda etapa del Romanticismo literario alemán destaca la exaltación del pasado germánico y el folclore nacional. El interés por el pasado nacional y por el folclore popular es el eje central de autores como los hermanos Grimm, Jakob y Gilhem

La literatura fantástica se hace presente también en este periodo de la mano de autores como Ernst Hoffman. Sus cuentos El elixir del diablo son una mezcla entre humor y terror fundiendo la realidad y la imaginación en un solo relato.

La etapa tardía del Romanticismo nos dejó también brillantes obras maestras. El poema satírico Alemania, un cuento de invierno de Heinrich Heine es una demostración de poesía y crítica social. Amigo cercano de Marx estuvo altamente vinculado al pensamiento político y las cuestiones sociales.

La muerte de Danton de Georg Büchner se considera una de los textos finales del periodo romántico en Alemania.

Obras importantes del Romanticismo literario alemán

La literatura alemana, precursora y una de las fundadoras de la corriente romántica, cuenta con muchos de los representantes y obras más excelsas.

Las penas del joven Wether , Goethe

Johann Wolfgang Goethe, genio de la literatura universal, es el mayor exponente romántico de Alemania. Asociado en principio al Sturm und Drang adoptó posteriormente un estilo más clásico, sin desistir de las temáticas románticas.

Las penas del joven Werther de 1774 es una novela epistolar que refiere un amor no correspondido que termina en el suicidio del protagonista. Goethe tuvo un éxito inusitado en toda Europa con esta obra y lo consolidó como el maestro del Romanticismo alemán. Su influencia llegó incluso a la moda de la época, y los jóvenes imitaron las usanzas de sus personajes durante el resto del siglo.

Guillermo Tell, Schiller

Schiller es el dramaturgo más relevante del Romanticismo literario alemán después de Goethe. Schiller ha sido un personaje ensalzado constantemente por la política en Alemania y ha suscitado diversas reacciones por las connotaciones – casi siempre equivocadas- que le han dado los políticos de turno. Su trabajo filosófico también ayudo a sentar las bases de lo que seria el Romanticismo visto por la historiografía.

Willhem Tell es un drama de cinco actos escrito por Schiller en 1804. Inspirado por una leyenda popular suiza, Guillermo Tell personificó los ideales de lucha por la libertad, justicia y emancipación.

La muerte de Danton, Georg Büchner

Büchne, un alma política y sensible, adepto al comunismo utópico, pero hijo de un bonapartista. Tomó lo mejor de ambas influencias y escribió la epopeya de un héroe francés en clave de Romanticismo libertario. La confrontación entre Danton y Robespierre y sus contraposiciones filosóficas entre el concepto de pueblo, justicia y libertad son el eje de la obra.

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