Teatro surrealista: características y autores destacados

El surrealismo nació en el siglo XX, con el fin de darle lugar al inconsciente, a los sueños y a lo ilógico en las obras artísticas. En 1924, el poeta francés André Breton publicó un manifiesto: en el mismo estableció que este nuevo tipo de expresión tenía el objetivo de existir «sin la intervención reguladora de la razón». Si bien la pintura y la escritura fueron las principales exponentes, también hubo un teatro surrealista y hoy te contaremos todo al respecto.

En este artículo de Espectáculos BCN podrás descubrir sus características y autores más destacados. ¡Comencemos!

El surrealismo en la literatura y en el teatro

Este movimiento cultural buscaba la libertad, la sana locura y la manifestación de la filosofía interior. Pues en el caso de las disciplinas visuales, el juego era engañar al ojo, lo que se veía no era exactamente lo que estaba ahí. Una historia se contaba, inicialmente, en la obra, pero se terminaba de construir en las sensaciones del público, es decir, en el otro. Fue la vanguardia de los sueños, que buscaba traer al plano real todo aquello que estaba subterráneo. Con el propósito, firme, de mostrar que eso era lo más esencial e importante.

Fue la vanguardia de los sueños, que buscaba traer al plano real todo aquello que estaba subterráneo.

El teatro surrealista tuvo la tarea de convertir toda esa abstracción en escenas vivientes. La dramaturgia se involucró a la par del resto de las artes, pero no fue necesariamente fácil. Por el contrario, el teatro realista venía creciendo hacía años y seguía presente aún en el nacimiento de esta corriente. Pero no fue un impedimento, los palcos también vivieron el surrealismo.

Características del teatro surrealista

Lo típico era encontrarse con escenografías llamativas, grandilocuentes y vestuarios extravagantes. La narrativa era en parte ilógica, con secuencias atemporales y guiones sugestivos. A veces, los textos en escena no eran ni monólogos, ni diálogos, más bien declaraciones poéticas.

El mundo onírico se representaba con delicadeza y brutalidad, como dos constantes sinónimas, no contrarias. No hay que olvidar que el punto era mostrar lo que estaba dentro, y muchas veces, lo más profundo era lo más descabellado y lo más sincero a la vez.

Repasemos las características del teatro surrealista:

  • Vestuarios extravagantes
  • Escenografía llamativa y sugestiva
  • Atmósfera onírica en escena
  • Narrativa sin necesidad de lineamientos temporales
  • Constante efecto sorpresa
  • Historias de profundidad intelectual
  • Delirio como verdad
  • Los símbolos como modo de contar
  • La mitología y la filosofía

Autores del teatro surrealista

Es cierto que la pintura, la literatura, las artes plásticas e inclusive el cine han sacado un máximo provecho del surrealismo y su período. El teatro, en cambio, quedó siempre un poco a destiempo con el fulgor del movimiento. Esto no quiere decir que no haya formado parte, sino que por el contrario, ya existía antes y continuó después, con nuevas formas. En cierto modo, los autores más destacados revolucionaron las estructuras y construyeron un nuevo modo de soñar mientras se está despierto.

Los surrealistas solían decir que la locura insana había gobernado al mundo por siglos; o acaso que había sido la esclavitud, los blancos por encima de los negros, la riqueza y la pobreza, hombres lunáticos liderando guerras, como Hitler. Y que entonces había llegado el momento de que la locura original, la buena, la inconsciente, estuviera por fin en la primera plana de todos los diarios.

Con ese pensamiento te invitamos a que descubras algunos de los dramaturgos que pudieron ver más allá y que entregaron su vida al arte surreal. ¡Vamos!

Guillaume Apollinaire

Guillaume Apollinaire nació en Roma en 1880 y es uno de los fundadores de la corriente. Creció en Mónaco y Francia e hizo diversos trabajos como crítico y teorizador de nuevas tendencias artísticas. Publicó libros de relatos y poemas en forma de caligramas. En 1917 estrenó su obra teatral Las tetas de Tiresias, a la que calificó como un «drama surrealista». Así es, fue Apollinaire quien inventó el término, tiempo después recuperado por André Breton en su Manifiesto.

Philippe Soupault

El teatro surrealista tuvo la fortuna de contar con Philippe Soupault. Nacido en Francia en 1897, de dedicó a la escritura, a la política e impulsó el dadaísmo. Estuvo codo a codo con Breton y Louis Aragon en 1920, fundando las bases del surrealismo. Varios años después se distanció, algunos incluso dicen que fue expulsado. Lo cierto es que mucho le sucedió, desde ser capturado por los nazis, sobrevivir, ir a Estados Unidos y regresar a Europa. Sus dramas más reconocidos fueron El triunfo de Juana (1956) y El ruiseñor del emperador (1957).

Fernando Arrabal

Fernando Arrabal es otro de los autores del teatro realista más destacados. Es un escritor, cineasta y dramaturgo español, establecido en París desde 1955. En la actualidad tiene 88 años y es una persona que ha vivido experiencias alucinantes con todos los exponentes del surrealismo. Ha escrito más de 20 obras de teatro, que suman alrededor de dos mil páginas, publicadas en su totalidad en dos volúmenes. Entre las más reconocidas se encuentran Picnic, Guernica, La bicicleta del condenado y Bestialidad erótica.

August Strindberg

August Strindberg es uno de los dramaturgos que fundó las bases para que más adelante existiera el teatro surrealista. Nació en Suecia y murió en el mismo lugar, en 1912. Durante su vida se encargó de renovar la dramaturgia de su país, volcando las historias hacia lo absurdo y lo onírico. Era esquizofrénico y estaba obsesionado con la alquimia. Entre lo más destacable de su obra, se encuentra El sueño (1901), que narra la historia de la hija de un Dios que baja a la tierra para observar a los humanos.

Alejandro Jodorowsky

Alejandro Jodorowsky es de esas personas especiales que han vivido de todo. Tiene 92 años, nació en Chile y es reconocido mundialmente. Es tarotista, cineasta, caricaturista, dramaturgo, escritor, poeta, filósofo e inventor de la terapia de la psicomagia. Fundó su propio movimiento escénico llamado Pánico, junto con Roland Topor y Fernando Arrabal; quienes solían frecuentar a los surrealistas en París y formaban parte de la corriente. Ha escrito más de 15 obras de teatro y cada acción que lleva a cabo es un manifiesto de libertad.

Samuel Beckett

Samuel Beckett nació en 1906 en Irlanda y murió a los 83 años en Francia. Fue un reconocido dramaturgo que llevaba a cabo representaciones experimentales, catalogadas al día de hoy dentro del teatro del absurdo, posterior al teatro surrealista; se puede entender como una evolución del mismo, a un nivel más delirante y simbólico. La última cinta, Esperando a Godot y Los días felices, son solo algunos de sus dramas famosos. El listado es extenso y rico en contenido.

Roland Topor

Roland Topor (1938 – 1997) fue un artista francés, que al igual que muchos de los surrealistas, exploró diversas áreas. Las más importantes fueron la ilustración, la pintura, el cine, el teatro y la ópera. Fue famoso por su carácter excepcional y decidido, cargado de humor negro. Algunas de sus obras más recordadas son El bebé de Monsieur Laurent y Vinci tenía razón.

Alfred Jarry

Terminamos este repaso a los autores del teatro realista para hablar de Alfred Jarry, quien vivió una vida corta, de 34 años, pero que le bastaron para formar de la historia. Nació en Francia e hizo toda su carrera allí, siendo un lugar perfecto para explorar sus sentidos. Se convirtió en uno de los predecesores del teatro surrealista y del absurdo, luego de estrenar Ubú rey en 1896, en París. Fue un antes y un después, dejando al descubierto la tiranía y ambición sin límites de un modo nunca antes visto.

A continuación te compartimos un teaser de la obra Nómadas, de la compañía hispano-chilena La Llave Maestra. Podrás ver una auténtica puesta surrealista. Además, sus productores cuentan el nacimiento de la idea y el porqué de la elección onírica.

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