6 escritoras españolas del siglo XX que tienes que conocer

La literatura española del siglo XX llega con un espíritu de cambio, rompedor, aislado del anterior. Hay un florecimiento, sobre todo en las primeras décadas, de todas las tendencias que emanan de las grandes corrientes, que ya estaban instaladas en Europa. La llegada de la Guerra Civil también causará estragos dentro del mundo literario. El modernismo, la Generación del 98, la Generación del 27 o la literatura de Posguerra son algunos ejemplos de lo que será la literatura española del siglo XX.

Si quieres conocer a las escritoras españolas del siglo XX más interesantes, no te pierdas este artículo de Espectáculos BCN.

Escritoras españolas del siglo XX que tienes que leer ya mismo

La novedad llega con la aparición de célebres mujeres en el mundo de la literatura. Excepcionales escritoras y grandes iconos para todas las demás. Deciden alzar su voz con el que convencen, a través de las letras, a tantos lectores. No fue un camino fácil para ellas, en un tiempo tan inestable y difícil.

Hoy en día, incluso, las ciudades donde nacieron presumen de haber sido la cuna de estas artistas y luchadoras. Poder disfrutar de su lectura ha sido todo un éxito y un acierto. A continuación os adjuntamos un listado de varias de las escritoras españolas del siglo XX más relevantes.

Emilia Pardo Bazán

Una escritora española feminista que fue pPrecursora y pionera en reivindicar sus derechos como mujer y empoderar el grito feminista. A lo largo de su vida dedicó de forma exhaustiva, tanto en sus novelas y obras como en su vida corriente, a la lucha por los derechos feministas. Sus obras se inspiran en su Galicia natal. A Coruña, le pone por nombre “Marineda” en homenaje a una antigua fábrica de tabaco de su ciudad donde creció.

Hija de familia noble, se le proporcionó una buena educación, primando siempre su interés por la literatura. En la etapa de su niñez, consiguió leer ciertos libros de gran notoriedad como Don Quijote de la Mancha o la Ilíada. No pudo acudir a la universidad vetada a las mujeres, por aquel entonces. Por este motivo, mucha de su educación la siguió desde casa. Prioriza su gusto por la literatura a su matrimonio. Abandonará a su marido para dedicarse a lo que siempre quiso ser.

Con su madurez y su espíritu crítico empiezan a publicarse sus primeros artículos y novelas. Todos sus escritos tienen un trasfondo empírico y diferente al de la época. Algo que destaca por el hecho de ser mujer y por beber de influencias extranjeras, que no habían llegado de pleno aquí en España. Denota un fuerte interés por la vertiente realista y naturalista -corrientes influyentes a lo largo de su carrera-.

La mayoría de sus novelas y escritos son críticas sociales contra: la sociedad y su necesidad de modernizarse, la educación femenina y sobre los derechos de las mujeres, siendo siempre muy criticada. Tiene el privilegio de escribir la primera novela naturalista en España, “La Tribuna”.

María Zambrano

María Zambrano es otra de las escritoras españolas del siglo XX más interesantes. Priorizaba el compromiso cívico y el pensamiento poético. Vivió un largo exilio que le sirvió de mucha inspiración y reflexión en sus escritos. Zambrano ha llegado a recibir reconocimientos de la talla de: Premio Príncipe de Asturias (1981) y Premio Cervantes (1988).

Participó en movimientos estudiantiles colaborando con diversos periódicos. Sus primeras novelas, 1930, tienen el foco en los conflictos políticos de aquellos años. En su etapa adolescente, se traslada a la capital donde conocerá a bastantes miembros de la Generación del 27.

Su pensamiento, está ligado a las corrientes vitalistas del siglo XX. Sus escritos hablan sobre el comportamiento en la vida cotidiana de cada uno. Propulsora de conflictos éticos entre realidad y la verdad con las que provocaba una búsqueda constante entre el ser y su entorno.

Su pensamiento se dividía en tres vertientes: el cotidiano, el mediador y el poético. Con la poesía trató de acercarse al foco más trascendente de lo sagrado y religioso, en la búsqueda de la lógica del misterio.

Durante la Guerra Civil colaborará con las fuerzas de la República. Reside entre Valencia y Barcelona hasta 1939. Año que emprende su exilio. Pasará por París, Nueva York o La Habana. Se instalará en México, donde se forma y forja aún más su pensamiento filosófico. Mientras, sigue dando clases y charlas universitarias sobre autores literarios y filosofía. Con su estancia allí, profundiza en su creación literaria por el exilio y la filosofía. Pasará por más países, volverá a París y llegará a Roma, donde seguirá en contacto, con la literatura, la poesía y la filosofía.

Con su vuelta a España su pensamiento se abre a una nueva etapa intelectual. Tratará de reeditar obras ya publicadas con la compaginación de escribir numerosos artículos.

Gloria Fuertes

Estuvo muy ligada a la Generación del 50, época en la que coincidió con la publicación de sus obras. Sus poemas son una denuncia social. Hablan sobre la soledad, el dolor, la injusticia social, el amor o la muerte. En sus poemas prioriza el mensaje antes que la forma.

Su obra poética se caracteriza por mezclar realidad y ficción. Narró experiencias personales y de gente allegada a ella. Fue una literaria más que sufrió de la censura en tiempos de guerra.

La misma guerra civil marcó mucho su recorrido. Su oposición a la guerra y la protesta al poco civismo de la población son el motor de sus obras. Muchos de los movimientos feministas le reconocen como una de las pocas voces de la poesía femenina de posguerra.

Además de defender la igualdad de género, Fuertes, fue pacifista. Contraria a guerras como la de Vietnam, la Guerra Civil española y ser defensora del medio ambiente. En numerosas ocasiones, llegó a cuestionar los modelos tradicionales femeninos durante el franquismo. Reclamó derechos básicos para las mujeres como: leer, escribir o trabajar en un momento histórico en el que se limitaba el género femenino a tareas domésticas. Se dice que su puesta en escena campechana le alejó del rol poético aceptado. Además hay quien dice que, su condición de mujer, lesbiana o pobre, le apartaron de muchos éxitos.

En 1939 comienza a trabajar como redactora. Su familia no acepta sus gustos por la literatura. Colabora con numerosas revistas, escribiendo poesía y cuentos. Entrará en el movimiento poético llamado Postismo. En 1947 obtiene su primer premio en la categoría de “Letras para canciones” de Radio Nacional. Con el paso de los años también lanza una biblioteca infantil ambulante que hará ruta por diversas ciudades cercanas a Madrid.

Fundará con Adelaida Lasantas un grupo femenino llamado “Versos con faldas”. Se dedican a ofrecer lecturas y recitales por cafeterías de Madrid. Su gusto por la poesía seguirá ligado toda su vida. Por este motivo también creará una revista poética “Arquero”. También se atrevió con el teatro escribiendo obras como “Prometeo” con la que recibió el premio Valle-Inclán. Llegó a vivir un tiempo en Estados Unidos donde impartió clases en la universidad.

Mercè Rodoreda

Sin duda alguna, Mercè Rodoreda es otra de las escritoras españolas del siglo XX más importantes. Considerada una de las escritoras en lengua catalana más influyentes del siglo XX. Su obra y su repercusión internacional, con más de 40 traducciones a diferentes idiomas la avalan como una referente en su estilo literario. Rodoreda escribió prosa, verso y lírica.

Como muchas otras, ella también escapó al exilio, donde se escondió en Francia. Tras varios años allí, tuvo que huir de nuevo debido al avance de las tropas alemanas. Pasó por París, Bourdeos y Ginebra, entre otras ciudades. En cada uno de sus viajes recolectó material suficiente para seguir profundizando en su creación y obras literarias.

La narrativa fue el principal género de la autora y por el que es ampliamente conocida. Su evolución en la literatura es muy curiosa. Vemos distintas vertientes según las etapas de la vida por las que fue pasando. Adolescencia, juventud, madurez o vejez, relacionadas con obras más psicológicas, realistas o de ficción. Así pues su recorrido se divide en tres etapas: antes de la guerra, en su exilio y su regreso de este.

Su influencia bebe de su evolución personal y experiencias  que le fueron sucediendo en su vida. Entre ellas vemos claras referencias a Marcel Proust, Virginia Woolf o Armand Obiols. Este último, su pareja sentimental durante mucho tiempo quien tomó el papel de consejero y crítico de la mayoría de sus novelas.

En sus obras también encontramos muchos simbolismos. Los ángeles son un ejemplo de ello. Dicha influencia viene por parte de su abuelo en el que le recordaba la figura que todos tenemos un ángel de la guarda. Es un elemento bastante recurrente en sus obras. También profundiza en los constantes pensamientos interiores de sus personajes. De este modo Rodoreda consigue trasladar ese sentimiento de misterio y agonía a sus lectores. Los referentes que utiliza provienen de su imaginación, a partir de sus conocimientos culturales, adquiridos a lo largo de su vida.

La mayoría de sus obras literarias se caracterizan porque el personaje principal suele ser femenino. Aunque pudiera asociarse con un pensamiento feminista, ella lo desmintió en numerosas ocasiones. Las mujeres que utilizaba, además, eran de distintos estamentos sociales, edades o niveles culturales. Esta característica proviene de una de sus referentes (mencionada más arriba) que asociaba el hogar en el que vivían las mujeres como la vía de escape del mundo exterior.

En cuanto a su obra poética y teatral fueron estilos que fue dejando de lado para centrarse en la novela. La poesía la desarrolló mayoritariamente entre los años 50 y 60. Aunque su estilo también fue bastante distinguido con la consecución de varios premios, no fue del todo valorada hasta después de su muerte. Con la creación teatral es un tanto similar. Su temática en este caso, se centraba en los amores imposibles, ligadas al desencanto, dolor y tristeza. Curiosamente, solo se llegó a publicar una obra teatral propia titulada “El parc de les magnòlies”.

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Carmen Laforet

Considerada como una de las precursoras de la novela policíaca en España. La muerte de su madre y la mala relación con la nueva madrastra fueron una influencia directa en en sus obras que tienen por huérfanos de protagonistas.

Mezcló sentimientos contradictorios en todas sus obras: el dolor, el amor o la soledad. Su visión feminista y mística del mundo son los temas principales de todas sus obras. Además de la visión misteriosa y la intriga son una constante en sus novelas.

En su obra se pueden visionar aspectos autobiográficos de la sociedad en la que vivía. Tiene varias novelas ambientadas en lugares donde se crió como son las Islas Canarias. Además de muchos momentos relacionados con la dictadura franquista y la situación de crisis, tensión y miedo. La composición de sus obras también es peculiar. Denota cierta complejidad a modo de estructura. Asimismo, muestra la evolución del misterio, en cada una de sus novelas.

Ganadora del Premio Nadal en 1945 por su obra “Nada”. Para muchos este fue un golpe encima de la mesa para la primera generación de posguerra y un éxito en la crítica. También llegó a escribir novelas cortas y cuentos. Trata temas del idealismo juvenil enfrentado a la mediocridad en la que viven.

Ana María Matute

Una de las voces más relevantes de la literatura española del siglo XX. Considerada por muchos una de las mejores novelistas de la posguerra.

En sus obras trata aspectos como la política, crítica social y la moral española durante el período de posguerra. Su estilo suele ser, en mayoría, lírico y práctico. En su obra asocia influencias modernistas y surrealistas.

Muchos de sus libros abarcan el recorrido que hacemos desde la niñez hasta la edad adulta. Recurre mucho al pesimismo, dando una sensación de realismo increíble. Actitudes como la hipocresía o la desmoralización son habituales en sus escritos. Muchas de sus novelas son propiamente trilogías. Aunque la temática de cada consecución de libros sea diferente, están conectados por un tema de referencia como es la Guerra Civil. Cuando la guerra comenzó, la autora tenía once años. La violencia, la muerte, el odio o la miseria fueron elementos que marcaron a la protagonista. La juventud de los niños en la guerra es un tema recurrente que trata en sus primeras novelas. En estas obras, la mirada infantil e inocente de los jóvenes es lo que lleva el ritmo de la narración jugando con los sentimientos.

En 1976 fue propuesta al Premio Nobel de Literatura. Matute también era miembro honorario de la Sociedad Hispánica de América. Existe un premio a su nombre. Sus libros han sido traducidos a 23 idiomas. Miembro de la Real Academia Española, obteniendo en 2010 el Premio Cervantes.

Estas escritoras españolas del siglo XX fueron un grupo de mujeres influyentes, liberales e independientes. Consiguieron a base de actuar, con la rebeldía poco habitual de la época, triunfar en la literatura y dejar un legado histórico inigualable y que en ocasiones es poco reconocido.

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