Fausto de Goethe: resumen, personajes y análisis

resumen fausto de goethe

El Fausto de Goethe es una de las obras más influyentes y emblemáticas de la literatura. El Fausto es una representación genial de la humanidad, siempre insatisfecha y desdichada, dejándose azuzar por la maldad. En Espectáculos BCN creemos que el Fausto es una de las historias más maravillosas jamás contadas y queremos saberlo todo ¡Acompáñanos a descubrir más!

Fausto de Goethe: resumen primera parte

El prólogo en el cielo nos introduce a Mefistófeles, el diablo, disertando sobre la humanidad y su desprecio por ella. Convence a Dios de permitirle cautivar al erudito, Heindrich Fausto, y así demostrar la naturaleza descarriada del humano.

La narración prosigue con Fausto en su estudio desanimado porque sus conocimientos científicos y académicos parecen no significarle nada. Insiste en la vacuidad de su conocimiento y la infelicidad que el saber a traído a su vida. Wagner, asistente de Fausto, intenta ayudarlo, pero Fausto, harto del pensamiento frío y puramente racional de este, lo despacha rápidamente. Desanimado y frustrado acerca un frasco de veneno a sus labios, pero escucha los coros de Pascua y desiste.

Entusiasmado por los cantos primaverales, Fausto pasea con Wagner quien, aunque admira la fama del erudito, pero se aburre rápidamente de esta afabilidad. Fausto se anima con la cordialidad de los transeúntes y nota que un perro negro les ha estado acompañando.

Fausto conoce a Mefistófeles

Inspirado por los cantos de Pascua, Fausto intenta traducir el texto original de la biblia buscando la significación del primer verso. Mientras tanto, el perro, que le ha seguido, empieza a aullar y a gruñir,  Fausto molesto intenta echarlo. Entonces el perro se convierte en Mefistófeles y se planta frente revelando su identidad.

Un pentagrama (estrella de cinco puntas) en la puerta de Fausto impide que el diablo salga de la casa. Mefistófeles debe mostrarle sus artes o no lo dejará salir,  invoca entonces un coro de espíritus que duermen a Fausto. Mientras duerme, Mefistófeles escapa con ayuda de una rata.

El pacto con el diablo

Aparece Mefistófeles, de nuevo, frente a Fausto y le ofrece un pacto. El diablo le servirá aquí y ahora y el erudito en el “allá”, lo cual Fausto acepta gustoso. Fausto sabiéndose terriblemente inconforme, le añade una apuesta al pacto, si el diablo logra distraerle de su desasosiego podrá disponer libremente de él inmediatamente. Sellan el pacto, y después de un encuentro con un pobre estudiante, se marchan en el manto mágico del diablo.

Juntos viajan por diversos lugares: una taberna donde Mefistófeles demuestra sus poderes y la cocina de una bruja. Fausto pide a la bruja una poción rejuvenecedora. Allí ve a través del espejo a una joven mujer de la que queda prendado. Más adelante en el relato conocen a la joven que conquistó a Fausto, Gretchen o Margarita.

Fausto se acerca a ella y es despedido desdeñosamente por la joven. Inescrupuloso le pide al diablo que le “consiga” a Gretchen. Mefistófeles responde que siendo una joven casta y pura no tiene poder sobre ella, pero urdirá una estratagema para atraerla.

Fausto y Mefistófeles entran en el cuarto de Gretchen y dejan un regalo, un joyero lleno de gemas. Cuando Gretchen entra a su cuarto queda encantada con el regalo. La madre de Gretchen encuentra el regalo y presiente algo maligno, lo lleva ante el párroco del pueblo, quien se queda con las alhajas. Mefistófeles, furioso por el descubrimiento, se reúne con Fausto quien le pide que consiga un nuevo presente para la muchacha.

Gretchen y Fausto

Finalmente, y con la ayuda de nuevas tretas de Mefistófeles y una vecina de Gretchen, Martha,  logran acercarse y Fausto confiesa su amor. La pasión y el deseo pueden ser la perdición de Fausto, y por eso el diablo atiza su encuentro con Gretchen.

En el siguiente encuentro con Fausto, Gretchen discute sobre religión y misticismo y confiesa la repulsión que siente por Mefistófeles. Fausto consigue hacerle prometer un encuentro amoroso a Gretchen. Le entrega una poción para dormir a su madre y poder escapar por una noche. Sin embargo, la poción resulta mortal para la madre de Gretchen.

El hermano de Gretchen, Valentín regresa a la ciudad y se entera por los rumores populares del amorío de su hermana. Valentín considera el romance una afrenta y una humillación. Gretchen, por su parte, presencia la humillación de una joven mujer que ha quedado embarazada y empieza a temer correr el mismo destino. Muy devota, Gretchen reza a María, madre de dios por consejo y socorro.

Valentín descubre a la pareja junto a Mefistófeles en la ventana y les ataca. Fausto, con una espada dirigida por Mefistófeles, asesina al hermano de Gretchen. Ella huye despavorida a una catedral donde se refugia atormentada por la culpa de la muerte de sus familiares.

Mefistófeles desea distraer a Fausto y lo traslada a una celebración de brujería, conocida como la noche de Walpurgis. Fausto participó de buen agrado durante un rato par luego tener una visión de Gretchen desangrándose con la garganta cercenada.

La tragedia de Gretchen

La obra termina con la desgracia de Gretchen. Fausto se entera de la encarcelación de Gretchen acusada de matar a su hijo bastardo. Fausto culpa a Mefistófeles acusándole de ocasionar esta tragedia. Mefistófeles le recuerda que hizo lo que él, Fausto, le ordeno. Fausto acude a rescatar a Gretchen, pero ella, perdida en la inestabilidad mental, al principio no le reconoce. Pero a Mefistófeles si le reconoce, pide misericordia a dios y muere en brazos de Fausto. Fausto y Mefistófeles huyen. El alma de Gretchen es perdonada por una voz al final de esta parte.

Fausto de Goethe: resumen segunda parte

En la segunda parte, publicada más de 10 años después, se deja atrás la tragedia amorosa. Su composición y temática es más rica y compleja. Viajan en el tiempo y en el espacio Fausto y Mefistófeles, encontrándose con variedad de personajes históricos y mitológicos en fiestas y bacanales. Los viajes promovidos, a veces, por sus propios objetivos, le llevan a conocer al emperador de Alemania que atraviesa problemas económicos.

Helena, de Troya, y Fausto se conocen en una fiesta mitológica, le sigue en un viaje en el tiempo a su periodo histórico y enamorado, engendra junto a ella un hijo. Su hijo, Euforión, belicoso y atrevido, muere tratando de volar, como Ícaro.

Fausto vuelve a Alemania

Vuelve a visitar al emperador de Alemania y después de ayudarle a ganar una batalla le otorga tierras junto al mar. La victoria le suma al emperador enfrentamientos con la Iglesia, que descubre su pacto demoníaco. Fausto toma posesión de sus tierras, y su trato impío ocasiona la muerte y desventuras de muchas más en ese territorio.

El fin de Fausto

Hacia el final, Fausto empieza a proponerse objetivos más nobles, que pretendían contribuir al bienestar del pueblo. Tras cumplir uno tras otros los objetivos que se proponía, declama su felicidad absoluta muriendo en el acto. El alma de Fausto es arrebatada al diablo y perdonada. Entra al cielo y junto a Gretchen -su primer amor- los ángeles declaran que todo aquel que se redima podrá acceder al cielo.

Personajes de Fausto de Goethe

Aunque los personajes de la tragedia no son numerosos son profundamente significativos y alegóricos. Goethe demuestra su incomparable capacidad de dotar de mucha sustancia un mismo significante. ¡Conozcámoslos ahora!

Principales

Los personajes que protagonizan la trama, y dan forma al tejido narrativo. Es a través de sus acciones que la tragedia toma forma.

Heinrich Fausto

Un gran erudito cansado e insatisfecho con la ciencia y sus logros. Tenía un ferviente deseo de saber más allá de lo que la ciencia y los libros podían darle. Entendía que el conocimiento es un elemento muy poderoso. Está entre los seres humanos “favoritos” y mejor considerados por Dios. Pacta con el diablo e inicia un viaje a través de sus propias honduras y flaquezas. Termina conociendo donde se encuentra la verdadera felicidad.

Mefistófeles

El diablo. Siente un verdadero desprecio por la naturaleza humana que exhibe constantemente. Tras obtener el permiso celestial, pacta con Fausto por su alma. Si Mefistófeles consigue satisfacer el espíritu perennemente infeliz de Fausto, podrá adueñarse de su alma.

Gretchen (o Margarita)

Gretchen es el amor de Fausto en la primera parte. Representa un amor rejuvenecedor e idílico que termina en tragedia -para ella-. Gretchen, casta y pura, termina siendo abandonada. Carga sola con las consecuencias – que incluyen un hijo a quien matara- de todos lo que sucede tras conocer a Fausto. Según Jung, simboliza una triada, junto a las otras dos partes femeninas de la obra, y juntas representan el alma de Fausto en sus acepciones físicas, racionales y espirituales respectivamente.

Helena

Figura de la mitología clásica, Helena de Troya, esposa de Menelao. Fausto se enamora de ella y procrean un hijo juntos. Helena encarna lo clásico y su belleza, la era de la Razón, y toda la carga simbólica que desprende ese periodo.

Personajes secundarios

Personajes que sirven de conducto o guía entre los cambios de ambiente, tiempo o ánimo, y ayudan a darle ritmo. Algunos fungen como un elemento propiciador de la acción o del pensamiento en los protagonistas.

Wagner

Discípulo de Fausto, participa en las dos partes. Al principio, como discípulo, dilucida algunas cuestiones filosóficas que serán resueltas en la segunda parte. Ya como doctor, en la última entrega de la tragedia, crea al Homúnculo con la esperanza de recuperar a Fausto, su mentor.

Martha

Vecina de Gretchen. Mefistófeles la recluta para lograr su estratagema usando el recuerdo de su esposo supuestamente fallecido. Ayuda a convencer a Gretchen y a concretar el encuentro amoroso con Fausto.

Valentín

Hermano de Gretchen. Un soldado que estuvo fuera de la ciudad. Al llegar confronta a Gretchen, a quien había idealizado como la pureza y la castidad misma, por su comportamiento. Muere a manos de Fausto mientras reprende a su hermana por su comportamiento licencioso.

Euforión

Hijo de Helena y Fausto. Euforión es un personaje alegórico que parece representar el fruto de la unión entre lo clásico (Helena) y lo romántico (Fausto). Algunos críticos opinan que este personaje hace referencia al famoso poeta Lord Byron, con quienes comparte algunos rasgos, y que podría representar en la literatura la unión previamente descrita.

Homúnculo

Personaje fantástico creado por Wagner en la segunda parte de la tragedia. Conduce a los personajes principales entre algunas tramas e introduce otros personajes. En algunos capítulos intenta lograr sus propios objetivos.

Otros personajes de Fausto 

La obra está llena de personajes complementarios que ayudan a darle ritmo y avance a la trama. En la primera entrega podemos encontrarnos con personajes como la bruja, los estudiantes, los campesinos y vecinos de la ciudad. Además de los ángeles que participan el prólogo y los personajes del preludio: poeta, director de teatro y gracioso.

En la segunda parte hay incluso más personajes complementarios: las criaturas mitológicas, dioses clásicos, y el emperador. Encontramos también a los demonios que participan en la batalla, los representantes de la iglesia que se oponen al emperador. Hacia el final hallamos a los habitantes de las tierras de Fausto, y los habitantes de los predios celestiales.

Fausto de Goethe: interpretación

El Fausto de Goethe es una obra magnífica, tan compleja en su relato y estructura como en su interpretación y análisis. Siendo una de las obras más influyentes de la literatura, es claro que muchos autores han intentado dar su propia interpretación según su área del conocimiento: política, moralidad, filosofía, arte, etc. Cada análisis puede darnos más aristas de entendimiento de este exitoso intento de obra total de Goethe. Pero, lo cierto, es que existen cuestiones filosóficas que desde cada arista se pueden percibir igual.

Esta tragedia germina de las inquietudes que atormentan al género humano desde sus primeras expresiones ¿dónde radica la felicidad?¿hay un límite para el conocimiento? ¿Puede el hombre, como dios, ser creador y camino? Estas preguntas son, de hecho,  leiv motiv de muchas de las más increíbles narraciones de la historia: Adam y Eva,  Odiseo,  y podríamos seguir por páginas enumerando mitos, leyendas y libros.

Por otro lado, cada personaje del Fausto tiene una carga simbólica gigante y está sujeto a interpretaciones en cada lectura. Por ejemplo, Mefistófeles siendo la representación del mal y la tentación, termina incitando siempre a Fausto. El diablo termina convirtiéndose en el motor del progreso y la evolución en la historia.

Sobre el mismo Mefistófeles se ha dicho sea probablemente un desdoblamiento del mismo Fausto. Los dos lados de una misma moneda, Fausto luchando contra su propia maldad e inescrupulosidad. Y así, muchos otros personajes han sido diseccionado bajo las lupas de investigadores y autores especialistas en diversas áreas. Ahí radica la riqueza del Fausto: es inagotable, puedes volver mil veces y descubrir siempre nuevos caminos interpretativos.


 

Aimara Villanueva

Soy editora y correctora desde hace más de 10 años, investigadora, redactora y una voraz lectora. Generadora de contenidos y Content manager desde hace 5 años. Soy egresada como Licenciada en Letras mención Políticas culturales de la Universidad Central de Venezuela, con diplomados y cursos en edición y ruta editorial. Finalista en festivales internacionales. (Margarita, 2011).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.