Literatura medieval: autores y obras

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Nacida en la época del oscurantismo, la literatura medieval, no es por ello una literatura vacua, limitada o aburrida. De hecho, la literatura medieval tiene en su haber algunas de las obras más bellas jamás escritas. En Espectáculos BCN te traemos hoy un recuento de lo mejor de la literatura medieval: autores y obras más importantes.

La literatura medieval nace después de la caída del imperio romano, y el contexto político definió toda su producción. La caída del imperio romano dio paso al nacimiento del catolicismo como entidad inapelable de poder en toda Europa. La religión católica y sus estatutos morales dieron forma a las características de más de mil años de creación artística. Quienes escribieron o crearon literatura durante este periodo estuvieron circunscritos a su relación con la religiosidad. Vamos a conocer a los principales autores de la literatura medieval, autores y obras.

Autores de la literatura medieval y obras principales

La literatura de esta época estuvo bastante delimitada por las condiciones sociales y culturales de la sociedad medieval. Pocas personas, pertenecientes a las elites acaudaladas o eclesiásticas, tenían acceso a la lectura y la escritura. Por eso la figura de los trovadores y juglares fue esencial para la promoción literaria. Vamos a conocer la literatura medieval,  autores y obras más importantes.

En la literatura medieval fue producida en dos formas, la conservada por la tradición oral y la plasmada en letras. La literatura escrita, es la más apegada a la norma eclesiástica, y sus autores provenían de clases sociales altas. La tradición oral logró conservar parte de la literatura no sacra de la época.

Las obras más destacadas, sobre todo de la alta edad media, suelen ser obras anónimas. La figura del juglar o trovador fue invaluable para conservar esta literatura. A través de estos personajes y copistas diligentes llegaron a nuestra era textos anónimos que de otra forma hubieran desaparecido.  Entre las obras anónimas más importantes se encuentran las siguientes.

Cantar de Roldán

Es una epopeya inscrita en la tradicional clásica medieval. Un héroe solitario que con su valentía realiza grandes hazañas y enfrenta a un enemigo monstruoso. En El Cantar de Roldán, el conde Roldan, héroe y caballero leal a Carlomagno, enfrenta al monstruoso enemigo, la tribu sarracena.

Se cree que el argumento está basado, libre y fantasiosamente, en la pequeña batalla o escaramuza de Roncesvalles.  Este es el cantar de gesta más antiguo conocido. Como casi toda la tradición literaria nacida durante la edad media, se cree que la función principal del relato era sublimar la lucha por proteger la vida y cultura cristina ante los infieles.

El cantar del Mio Cid

Se considera la primera creación poética escrita de la literatura española, escrita en una lengua preespañola, mozárabe. Este cantar, además de ser un códice valioso y muestra excepcional de su género,  se cree impulsó el nacimiento de la filología como ciencia y el uso del método histórico crítico para su análisis.

El cantar del Mio Cid es la gesta de Rodrigo Díaz de Vivar por recuperar el honor perdido, uno de los valores más significativos del medioevo. Las desventuras del Cid y su lucha por recuperar su distinción son ejemplo del carácter didáctico moralista de la época.

Beowulf

Beowulf usa el verso aliterativo y su ritmo constante para darle fluidez narrativa a su historia épica. Además, es un recurso cuya sonoridad impacta y conmueve por igual.  La aliteración también era una forma de volver la historia memorable para que pudiese reproducirse y transmitirse oralmente.

Beowulf narra, como otros cantares, la epopeya del héroe solitario que vence seres monstruosos que amenazan su forma de vida. Actualmente, este cantar se concibe como un compendio de leyendas y fabulas paganas de tradición celta, sajona y germánica. La compilación de estas historias fue decantada por el crisol cristiano para promover sus propios valores.

Dante Alighieri – Divina comedia

Una de las características de la literatura medieval más interesantes es la expresión del viaje o visión onírica. Aunque durante el argumento no se menciona explícitamente que el protagonista estuviese dormido o soñando, la Divina Comedia es, probablemente, el más emblemático de los textos inspirados en el género onírico altomedieval.

Dante innovó en muchos aspectos la escritura medieval. La imagen y voz de la mujer, Beatrice,  dentro de la historia es importante como fórmula que delinearía los consecuentes conceptos de belleza y feminidad. Por otro lado, la narración recorre temas controversiales, como avances científicos y política partidista. Pero, Dante logró convertir lo pagano y mundano en virtuosismo cristiano con una pericia increíble superando así la censura.

Alighieri, inscrito en el Dolce stil nuovo italiano, refinó a niveles divinos la poesía provenzal dedicada al amor con la Divina Comedia. El argumento, por demás interesante y provocador, remata con una dramática lección moral de contrición cristiana. En el medio, durante el recorrido del protagonista por el infierno, podemos reconocer muchos cotilleos políticos de la época. Dante acopló en un solo y magnifico texto los tópicos y géneros de la época convirtiéndolos en baluarte universal.

Giovanni Bocaccio – El Decamerón

La literatura medieval abarcó el periodo entre la caída del imperio romano y la hecatombe de la peste bubónica. Este momento decisivo en la historia humana definió la separación entre rígido pensamiento católico del medioevo y el antropocéntrico renacentismo. El Decamerón de Bocaccio nació durante la peste bubónica, cuando la literatura media tocaba su fin. Es, por tanto, precursor directo de la literatura humanista del renacimiento.

El Decamerón es un compedio de cuentos de narración enmarcada. Las historias son una muestra de la conversión del pensamiento florentino, y en general europeo, de la época. Las imágenes y tópicos pasaban de ser teocéntricos y moralistas a mundanos y profano. Obviamente, por eso,  el texto estuvo prohibido por la Inquisición durante muchos años, y fue muchas veces editado y corregido.

Los vicios y virtudes de la sociedad florentina reflejados en el Decamerón distan mucho de los valores honorables, caballerescos o corteses que plagaban la literatura medieval hasta ese momento. Por el contrario, la astucia, la inventiva y la fortuna son enaltecidos como facultades valiosas y dignas. La visión de la naciente burguesía europea, que valoraba el efectismo y lo fáctico, prevalecería desde entonces en la funcionalidad e imaginería literaria. La literatura medieval, sus autores y obras, pero también el Renacentismo y sus exponentes tomarían inspiración y valor de la transgresora obra de Bocaccio.

Chrétrien de Troyes – Perceval y la leyenda del Santo Grial

Considerado el origen de la novela de caballería, Perceval y la leyenda del Santo Grial es el texto que perfilaría todo el género caballeresco. De Troyes usó la prosa como medio para narrar sus historias en vez del tradicional verso. La inspiración de este autor en leyendas de la tradición bretona, gala o celta es innegable y recorre todo su trabajo.

La vida de Troyes es un misterio y mucho se ha especulado sobre ella. Muchos historiógrafos ven en su obra sombras de inspiración cabalista, indicio de un posible origen judío, o incluso de catarismo.

Francesco Petrarca- Cancionero

La imagen femenina en la Edad Media, tanto literal como fácticamente, era la de seres propensos al pecado.  Herederas de la debilidad de Eva,  causantes del pecado original, seductoras insaciables con tendencia al pecado carnal.

Petrarca, y Dante también,  consiguieron a través de sus escritos y su influencia literaria, mutar la percepción social femenina. El Cancionero de Petrarca contribuyo en gran medida a convertir la imagen de la mujer en el medioevo. El concepto de lo femenino como sinónimo de dulzura, pleitesía y perfección de la literatura romántica nació con Petrarca.

Petrarca pasó muchos años dándole forma, deliberada y minuciosamente, a lo que sería su obra maestra, El cancionero. Su constitución definiría las características de los cancioneros a partir de ese momento en cuanto a ritmo, temática y coherencia.

Don Juan Manuel- El conde Lucanor

Entre las obras de la literatura medieval española El conde Lucanor o Libro de Patronio es una de las más trascendentales. La escritura en prosa y el estilo sencillo pero aleccionador de la obra ayudó a popularizar el texto. Don Juan Manuel, perteneciente a la realeza de Castilla, recopiló, versionó y convirtió al castellano medieval narrativas moralizantes, fábulas y cuentos de diferentes fuentes para construir las cinco partes de El conde Lucanor.

Nuevamente, la funcionalidad didáctica de la literatura, el aleccionamiento y la ejemplificación de los valores morales cristianos motivan el texto. Don Juan Manuel, recogió historias de tradiciones culturales y teológicas diversas y las adaptó para transmitir y ejemplificar el cristianismo.

Geoffrey Chaucer – Cuentos de Canterbury

Al igual que Bocaccio, Chauccer representa el límite de los tópicos medievales y el principio del renacimiento literario. Sus cuentos, similares en esencia a los del Decamerón, narran las andanzas de un grupo de peregrinos camino a Canterbury.

La estructura de narración enmarcada y los cuentos, en sí mismos, no son nada novedosos, no así la caracterización de los personajes. Chaucer logró construir una sociedad en miniatura en peregrinación a la catedral de Canterbury. La personalización de sus narradores se convirtió en un modelo para la creación de personajes literarios.

Christine de Pizán- La ciudad de las damas

La participación de las mujeres en la creación literaria en el medioevo fue restringida y siempre polémica. Sin embargo, Pizán logró ser una escritora famosa durante la Edad Media y contribuyó a popularizar la escritura en prosa. De hecho, es de las más insignes escritoras de la querella de las mujeres, de los primeros debates feministas occidentales.

La ciudad de las damas se considera la obra cumbre de Pizán y del periodo de la querella de las mujeres. Pizán, erudita como pocos, responde a los argumentos misóginos de la filosofía medieval con dialéctica jurídica. Uno por uno va desarmando los enunciados de sus contrapartes y construyendo a su vez una ciudad de mujeres fuertes.


 

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