Teatro mexicano: autores y obras

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Hace unos días aquí en Espectáculos BCN os ofrecimos una breve historia del teatro en México, repasando la evolución del género dramático en este país desde sus orígenes prehispánicos hasta el teatro mexicano actual, pasando por la Reconquista y la guerra de la Independencia.

Partiendo de esta historia y de los esfuerzos y el talento de tantos dramaturgos mexicanos que trabajaron para crear un teatro mexicano propio y único del país, hoy damos un paso más allá y vamos a presentar una breve selección de los autores y obras de teatro mexicano más importantes. ¡Que empiece el espectáculo!

Obras de teatro mexicanas que han marcado la historia literaria

Rituales religiosos, pastorelas, autos sacramentales, zarzuelas, melodramas, obras dramáticas, de crítica social o innovadoras, el teatro mexicano cuenta con todo tipo de géneros y temáticas que han influido en su evolución a lo largo de la historia.

Muchas de las obras más populares entre el público como es el caso de algunas pastorelas y sobre todo del género chico como las zarzuelas no han quedado escritas, y es difícil determinar cuáles tuvieron más éxito en su época, pero a continuación os dejamos con una pequeña selección de las obras de teatro mexicano más importantes, cuya representación o cuyos autores dejaron sin duda su huella en la historia teatral de México.

La adoración de los Reyes Magos, de fray Andrés de Olmos

Considerada la primera pastorela en México, La adoración de los Reyes Magos es toda una joya histórica del teatro tradicional mexicano.

Las pastorelas mexicanas tienen su origen en los autos sacramentales llevados a México por los misioneros franciscanos. Debido a su objetivo original de facilitar la conversión religiosa de los indígenas de la región, las pastorelas originales son de temática religiosa, de tono festivo y participativo, aunque más tarde adquirieron un carácter menos religioso y más popular y local.

La adoración de los Reyes Magos fue escrita en náhuatl, uno de los idiomas hablados por los indígenas, para hacer más clara la comprensión y representación de su mensaje, animando a la participación de los nativos en su puesta en escena, y hasta adaptándola para incluir elementos y valores de su cultura como la recibida de los tres reyes con música, baile y guirnaldas de flores. En su tarea de evangelización, fray Andrés de Olmos – misionero franciscano – llegó a aprender idiomas locales como el náhuatl, el huasteco y el totonaco para escribir sus obras.

La historia de esta pastorela se centra en el camino hacia Belén de unos pastores para ir a adorar al Niño Jesús, y en los obstáculos que encuentran a causa de un grupo de diablos que intenta impedirlo. La pastorela incluye siempre personajes fijos típicos del género, como Bato, Blas o Bartolo, pastores cómicos y bobos, además de Gila, la pastora. Los ángeles siempre incluyen San Miguel, y los demonios, Lucifer.

Esta pastorela histórica – ¡y muchas otras! – sigue representándose aún hoy en día al llegar la Navidad, y algo que la ancla aún más en la tradición mexicana, como no, es la comida y bebidas tradicionales que se reparten entre los asistentes, como atole, tamales o ponche.

Los empeños de una casa de Sor Juana Inés de la Cruz

Compuesta para celebrar el nacimiento del hijo de los virreyes de Nueva España, esta comedia de enredos – llamadas también “comedias de capa y espada” en el teatro barroco – es sin duda una de las obras más importantes del teatro mexicano. Escrita en verso y estrenada en 1683, la comedia cuenta la historia de dos parejas –Doña Leonor y Carlos, y Doña Ana y Juan – que experimentan malentendido tras malentendido antes de poder llegar a estar juntas.

Pese a su típica estructura y características de una comedia de enredos de la época, algunos críticos también han leído en ella algunos elementos relacionados con la vida personal y propias frustraciones de la misma autora. Sea así o no, la comedia destaca por la excelente caracterización de los personajes, con mujeres que actúan libremente, y con una crítica a la autoridad y prepotencia masculina.

Aunque muy conocida por su obra lírica, la producción dramática de Sor Juana también cuenta con otras obras destacadas como La segunda Celestina o el auto sacramental El divino Narciso, la segunda de las cuales, de temática religiosa, incluye una loa – introducción – que hace referencia a la conquista de América y a los pueblos nativos del continente.

El gesticulador de Rodolfo Usigli

Damos un salto en el tiempo hacia 1938 para conocer a la gran obra de Rodolfo Usigli, El gesticulador. Considerada la obra que marcó el inicio del teatro mexicano moderno, El gesticulador refleja el objetivo de Rodolfo Usigli de crear un teatro mexicano propio que reflejara la identidad y sociedad mexicana, diferenciándose de las obras que seguían aún un estilo español o europeo.

La obra se sitúa en el contexto inmediatamente posterior a la Revolución mexicana de principios del siglo XX, y fue prohibida después de su estrena el año 1947 por el gobierno mexicano a causa de su tratamiento de la temática política del momento. Su visión crítica de la situación del país bajo las consecuencias lejos de ser ideales de la Revolución hizo que su obra fuera juzgada “contrarrevolucionaria”.

El gesticulador narra la historia de César Rubio, un profesor de historia de clase baja a quien se le presenta la oportunidad de tomar la identidad de un gran general revolucionario con su mismo nombre, desaparecido y buscado por el investigador norteamericano Oliver Bloom. César aprovechará esta coincidencia para construir la identidad falsa de aquello que siempre había aspirado a ser, y la llevará demasiado lejos con consecuencias trágicas para él y para su familia.

Tratando temáticas como el poder, el engaño y la identidad, la obra de Rodolfo Usigli es una obra maestra llena de suspenso y propiamente mexicana en contexto, temática y argumento, lo que la hace una de las obras más influyentes en la literatura del país.

El camino rojo a Sabaiba de Óscar Liera

El teatro de las generaciones post usiglianas cuenta con numerosos dramaturgos que han contribuido al desarrollo y a la expansión del teatro mexicano. Entre ellos se encuentran nombres como Luisa Josefina Hernández, Emilio Carballido, Héctor Mendoza, Sergio Magaña, Víctor Hugo Rascón Banda y muchos otros.

Para citar un ejemplo en el teatro mexicano de la segunda mitad del siglo XX, conocido también como la Nueva Dramaturgia Mexicana, podemos destacar esta pieza del dramaturgo Óscar Liera, estrenada en 1987 y considerada una obra maestra del teatro del país. La complejidad y originalidad de su estructura, junto con la combinación de elementos realistas con toques fantásticos y mágicos dan a la obra un carácter innovador y característico del autor. Liera también destaca por el lirismo de su teatro, además de los elementos de aguda crítica social y de su carácter regional.

El camino rojo a Sabaiba trata de la llegada del teniente Fabián Romero al pueblo de Sabaiba, donde las ánimas de los muertos le presentarán historias de sus antepasados y del destino del pueblo. Se trata de una historia de venganza que mezcla magia y fantasía con injusticia y crítica social.

Y así terminamos nuestra selección de las obras de teatro mexicano más importantes. Esperamos que estas cuatro obras abarcando cuatro puntos distintos de la historia de México y de su teatro puedan servir como introducción al fantástico mundo del teatro mexicano y su rica variedad de dramaturgos y obras.

Desde Espectáculos BCN os animamos a preparar – o, en caso de falta de conocimiento/de habilidades culinarias, a pedir preparado – un plato de tamales, un poco de poncho, de atole, o puede que mejor tepache durante los meses calurosos que vienen, y a disfrutar de estas maravillosas obras de la forma más mexicana posible: ¡con alegría!

No os olvidéis de consultar nuestro artículo sobre los 7 escritores mexicanos actuales que debes conocer.

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