Teatro Modernista: características y autores

De corrientes artísticas está llena la historia y todas ellas son el testimonio de la época en las que surgen. Es a través del potencial expresivo del trabajo de los artistas que se desatan cambios importantes en la sociedad y a menudo, las corrientes artísticas siempre nos dan un indicio de cuál es la respuesta intelectual al contexto social con el que conviven sus contemporáneos.

Hoy en Espectáculos BCN venimos a hablar concretamente del teatro Modernista que pertenece, como ya habréis podido deducir, a la corriente del Modernismo.

El Modernismo literario

El Modernismo fue una corriente artística y literaria surgida a finales del siglo XIX e inicios del siglo XX en Hispanoamérica y Europa. Es un período en el que acontecen fuertes cambios sociales, políticos y económicos, a la par que surgen potentes innovaciones científicas y filosóficas.

Los autores de este movimiento quisieron influir en la sociedad materialista y vulgar de la época, y destronar a los autores y poetas realistas y naturalistas.

El Teatro Modernista

Al modernismo se le atribuye fácilmente su influencia para la poesía y la narrativa, pero no fue de manera tan obvia para el teatro. En Espectáculos BCN nos preguntamos si existía un teatro nutrido por el sentir y el estilo del que hacer literario modernista.

Si nos trasladamos hacia el pasado inmediato del teatro que precedía al 1888, año que marca el inicio del modernismo con la publicación de Azul, de Rubén Darío. El romanticismo, que en la poesía se había ido diluyendo, seguía imperante en el teatro.

Durante ese periodo predominaba en escena el realismo naturalista, el romanticismo lírico de y el drama social. El estreno de Ubu Roi, de Alfred Jarry (1886) marcaría el inicio del nuevo teatro modernista.

Por entonces, aparecen los primeros grupos teatrales independientes y los primeros directores escénicos, hecho que lleva a revolucionar el género dramático.

 

Características del teatro Modernista

Ahora sí, vamos a ver cuáles eran las características de este nuevo teatro surgido a finales del siglo XIX.

  • El teatro modernista se caracterizó por su absoluta libertad de planteamiento.
  • El uso de las formas tradicionales del diálogo junto a las nuevas posibilidades técnicas darían lugar a una singular transformación del arte teatral.
  • En el campo del diseño arquitectónico y escenográfico las mayores innovaciones se debieron al desarrollo de nueva maquinaria y al auge del arte de la iluminación, circunstancias que permitieron a la creación de escenarios dotados de mayor plasticidad (circulares, móviles, transformables, etc.) y liberaron al teatro de la apariencia pictórica (representativa) proporcionada por la estructura clásica del arco del proscenio.
  • Ahora los escenarios no son aquellos estables e inertes, son pomposos y se puede cambiar fácilmente el ámbito de la escena.

6 autores del teatro Modernista en España

Para conocer mejor el teatro Modernista, a continuación vamos a descubrir a 6 autores modernistas españoles que destacaron dentro del género dramático.

Valle-Inclán

Es difícil establecer a qué movimiento literario pertenece Ramón del Valle-Inclán por la amplitud de su obra, en la que destacan, por ejemplo, las Sonatas (en prosa) y los esperpentos (teatro). Valle-Inclán pertenece también a la Generación del 98.

Sus obras más abiertamente modernistas son Cuento de abril (1909), Voces de gesta (1912) y La marquesa Rosalinda (1913), aunque en ellas hay elementos que presagian el cambio de su teatro, como la visión irónica y casi esperpéntica de una España ruda y provinciana que contrasta con la cosmopolita y refinada Francia.

Jacinto Benavente

Sus viajes por Europa le permitieron captar la renovación teatral en el resto del Continente, y fueron la base para que pudiera realizar su mayor mérito que fue el de haber renovado el retórico teatro del siglo XIX español. En 1907, estrenó su obra más famosa: Los intereses creados. Tras su estreno en Madrid, la obra se representó en toda España y en los principales teatros de Hispanoamérica.

Eduardo Marquina

Se ubicó en la lírica modernista y neorromántica. En 1897 comenzó a escribir en la revista modernista Luz; Frecuentaba entonces en Barcelona la tertulia de Els Quatre Gats, donde conoció a Santiago Rusiñol, Ramón Casas y Pablo Picasso.

Aparte de la poesía que parte del modernismo catalán y una vida literaria muy amplia, en teatro triunfó con Las hijas del Cid (1908), a la que siguieron Doña María la Brava (1909); En Flandes se ha puesto el sol (1910), quizás la más recordada de todas; La alcaldesa de Pastrana (1911); El rey trovador (1911); El retablo de Agrellano (1913), y La danza de la cautiva (1921).

Adrià Gual i Queralt

Dramaturgo, pintor, escenógrafo y empresario teatral español, impulsor de la Escuela Catalana de Arte Dramático y pionero del cine en Barcelona.

Fundó el Teatre Intim en 1898 con un grupo de amigos para promover un teatro moderno que revitalizara la rutina dominante. En un principio adoptó un perfil vanguardista y elitista, pero andando el tiempo fue transformándose hasta adquirir una cierta dimensión ciudadana. De forma más o menos continuada, el Teatre Intim prolongó su existencia durante treinta años hasta 1928. Llevó a la práctica el principio de autonomía de la escenificación, diferenciándola de la literatura dramática. Como artista plástico, se centró en el esteticismo del estilo modernista.

Santiago Rusiñol

Escritor, pintor e ideólogo del movimiento modernista catalán, sus obras dramáticas son representativas de la evolución del teatro modernista: L’alegria que passa (1898) y Cigales i formigues (1901), de carácter alegórico, presentan la dicotomía entre el artista, entregado a la búsqueda del ideal de belleza, y una sociedad únicamente ocupada en los bienes materiales. En Llibertat (1901), reconoce la incapacidad del arte como instrumento transformador del mundo. L’auca del senyor Esteve (1907) (adaptada al teatro en 1917), es su obra más popular.

Otros títulos de su producción teatral son Els jocs florals de Canprosa (1902), sátira contra los certámenes literarios; El místic, contra el falso espíritu religioso sin caridad, L’hèroe (1903), obra antimilitarista, estrenada pocos años después de los desastres coloniales y que fue prohibida a la segunda representación; La fea, y por último La mare (1907), exaltación del amor maternal, único sincero y desinteresado.

Antonio Machado

Aunque en realidad es el gran poeta de la Generación del 98, tuvo también relación con el Modernismo. Soledades, publicada en 1903 y ampliada en 1907, es una obra de teatro todavía modernista del autor.

Barcelona, cumbre del Modernismo en España

Cabe destacar que el Modernismo Teatral llega a España por Cataluña, de la mano de Adrià Gual y su «Teatre Intim», en los años de la Exposición, Els Quatre Gats, el primer Picasso y Casas.

El tema del teatro modernista en España es también incierto, ejemplo de ello es que en las Actas del Congreso Internacional sobre el Modernismo, celebrado en Córdoba en octubre de 1958, ni una sola de las 22 ponencias se dedicó al teatro, aunque se habló de la arquitectura, la mística y los libros modernistas.

Bibliografía consultada:

  • Acereda, Alberto (ed.), El Modernismo poético. Estudio crítico y antología, Salamanca, Ediciones Almar, 2001.
  • Crespo, Ángel (ed.), Antología de la poesía modernista, Tarragona, Ediciones Tarraco, 1980.
  • Esteban, Ángel y Sabido, Vicente, Antología del modernismo literario hispánico, Granada, Comares, 2001.
  • Fernández Molina, Antonio (ed.), Antología de la poesía modernista, Madrid, Ediciones Júcar, 1982.
  • Benavente, Jacinto (ed.) El teatro del pueblo, Madrid, Librería de Fernando Fé, 1909.
  • Francisco Ruiz Ramón, Historia del teatro español (Madrid: Ediciones Catedra, vol. I, 1971; vol. II, 1975)

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