Crítica: Humans – Mario Gas estrena obra en el Grec 2018

Nota: 7 sobre 10

Mario Gas estrena dentro del Grec 2018 una de las obras más esperadas de este festival. Hablamos de “Humans” una obra de Stephen Karam que ha sido adaptada por Ernest Riera al catalán.

En esta obra conocemos a los miembros de una familia que se reúnen para cenar juntos el día de Acción de Gracias. Nos encontramos en el barrio chino de Nueva York, en un piso bastante humilde que una pareja acaba de alquilar. Esta cena familiar será el escenario por el que veremos pasar los conflictos de los personajes, sus fallos, sus anhelos y sus diferencias de opiniones.

Humans, una obra que retrata a seis personajes de la misma familia

En esta obra nos encontramos a seis personajes interpretados por actores de la talla de Maife Gil, Jordi Bosch, Lluïsa Castell, Candela Serrat, Miranda Gas, Jordi Andújar. Todos ellos forman parte de la misma familia, diferentes generaciones que han convivido de forma conjunta y que, ahora, con el paso de los años, intentan comprenderse pero el entendimiento ya no es tan fácil.

Conocemos a la abuela, una mujer que está padeciendo de demencia senil y que, durante muchos años, ha sido el nexo de unión de todos ellos. También conoceremos al matrimonio, padre de las hijas y que han creado una familia de clase media, trabajadora, y con una fuerte creencia cristiana. Por último conocemos a las hijas, dos chicas jóvenes que están empezando a construir sus vidas pero que se dan cuenta de que el camino no va a ser del todo fácil…

Buenas interpretaciones para un ritmo flojo e inestable

El trabajo de los actores es correcto. Todos consiguen defender bien sus papeles y crear una esencia de familia. Sin embargo, en muchas ocasiones se pisaban los unos a los otros y, algunas frases, se perdían.

Es muy acertado el uso de los dos planos, algo que ya vimos en “La partida”, obra que hace algunos años se estrenó en el Grec. Aquí también se consigue crear una esencia muy real y natural sobre lo que sucede en una casa cuando una familia se reúne. Dos pisos para diferenciar dos situaciones distintas. Y esta estructura es muy acertada porque le da naturalidad y realismo a la obra.

Sin embargo, el ritmo es muy inestable. El inicio se hace muy largo y monótono, el planteamiento de la historia es demasiado extenso y nos llenan los oídos con historias y anécdotas que nada aportan a la trama. Está bien que recreen ese momento de vacío insustancial que siempre hay en las reuniones familiares, sin embargo, se hace largo. Demasiado.

Y a mitad de la obra ocurre más o menos lo mismo. El estallido del conflicto tarda mucho en llegar y, cuando por fin lo hace, se resuelve de una forma muy rápida sin ahondar en los sentimientos de los protagonistas. Además, el final de la obra es muy confuso, intenta dar un mensaje onírico sobre un tema del que apenas se ha hablado.

Humans, una buena puesta en escena

En Humans nos encontramos con una puesta en escena impecable. Nos situamos en un piso de dos plantas que están claramente diferenciadas y muy bien ambientadas. Realmente, cuando los protagonistas miran por la ventana nos hacen mirar a nosotros también y ser capaces de “ver” la calle que están describiendo.

El juego de luces es también un elemento muy notorio y le da mucha más ambientación al piso tan humilde que nos están presentando. Los ruidos, los apagones y las entradas y salidas al baño aportan un gran realismo a este escenario que, realmente, parece un piso.

En resumen, “Humans” es una obra que nos retrata a una familia de una forma muy “humanizada”, es decir, muy natural. Naturalidad no le falta al montaje, lo que le falta es ritmo y un poco más de tensión dramática.


Elia Tabuenca

Filóloga hispánica y periodista digital. Apasionada del mundo del teatro y directora de la cía LetrasConVoz

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