Crítica: José K Torturado – La realidad es ingobernable

Crítica: José K Torturado – La realidad es ingobernable
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¿Es lícita la tortura en situaciones extremas? Esto es lo que nos hace preguntarnos el monologo José K. torturado

José K es un terrorista que ha puesto una bomba en una plaza donde se hace una gran celebración. Desalojar la plaza implica riesgo de caos, heridos y muertos. La policía ha detenido a José K y los mandos policiales y altos cargos políticos deciden que hay que sonsacarle la información como sea. COMO SEA. La tortura queda implícita.

José K Torturado, un monólogo sobre la tortura y la rebelión

Pero José K sabe que es cuestión de tiempo. Sabe que lo van a torturar lo suficiente para intentar hacerlo hablar, pero no tanto como para matarlo y matar con él la información de la situación de la bomba. La tortura se convierte en una especie de juego macabro del gato y el ratón en el que José K parece tenerlo todo controlado. Al fin y al cabo, vive en un país democrático, con unos valores muy arraizados, en el que la tortura es algo del pasado… ¿o no?

José K es un terrorista por vocación. Iba para arquitecto…

Para poder construir hay que empezar por destruir.

No es la primera vez que lo detienen, ni la primera vez que lo torturan. Sabe a quién se debe y aguantará lo indecible para no traicionarse a sí mismo. Cueste lo que cueste.

Mis métodos son solo diferentes de los vuestros en que los utilizo por libre.

José K es una persona lúcida. Sabe que no hay gobierno que no tenga sus cloacas, que los medios de comunicación se venden al mejor postor, y que es fácil manipular a la gente y venderle lo que sea, mientras se mantenga la ilusión de un mundo bajo control.

No soporto vuestra paz.

Un monólogo muy crudo y duro

Carlos Alfaro ha escrito un monólogo muy duro, crudo, furioso. Iván Hermes lo interpreta de forma excepcional. Una conjunción de personas, de texto e interpretación que son luminosas. Las palabras hieren, las palabras con la interpretación hieren y dejan una cicatriz que nos va a escocer durante mucho tiempo.

La opinión pública ¡valiente sandez!

José K Torturado. “Soy José K”. Un grito que nos invita a no olvidar. Que nos pregunta ¿es lícito? Y nosotros, ¿qué haríamos? ¿Somos realmente la sociedad democrática y llena de valores que creemos? ¿O tenemos los pies de barro?

José K Torturado, a pesar de su crudeza, a pesar de su crueldad, a pesar del dolor… tiene momentos de esperanza. Cojámoslos al vuelo.

La realidad no para de transformarse. Es ingobernable.


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